Las ñatitas

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A lo largo de América Latina nos podemos encontrar una inmensa variedad de costumbres y tradiciones que a la mayoría de las personas de otras regiones nos parecerían algo extrañas, tal es el caso de las ñatitas en Bolivia, una extraña tradición que simplemente es sorprendente, no solo por su reciente aparición (no más de 30 años), sino por la gran cantidad de personas que creen en ellas.

Las llamadas ñatitas son cráneos humanos que creen que aún poseen el alma que tuvieron mientras estaban vivos y que además conservan muchas características de  ese entonces; mientras una persona fue buena durante su vida, su ñatita será buena y ayudará a sus dueños en contraste de una ñatita mala que haya pertenecido a un ladrón o un asesino.



Sin importar la naturaleza benigna o maligna de las ñatitas, las personas siguen pidiendo su apoyo y protección de manera similar a la santa muerte en otros países, tras obtener un favor por parte de las ñatitas, las personas se ven obligadas a retribuírselos por medio de grandes fiestas donde gran parte del pueblo es invitado además de diversas ofrendas consistentes en alcohol, tabaco y otras cosas.

La mayor parte de las ñatitas provienen de fosas clandestinas o cementerios olvidados, aunque en raras ocasiones se suelen obtener de algún familiar, según la creencia popular, las ñatitas revelan su nombre y su aspecto de cuando vivían a quienes las alojan por medio de sueños, así como los gustos que tenían en su vida y de qué forma les gustaría que se les pagara el favor concedido.

Hacer un trato con una ñatita puede ser algo peligroso, en dado caso de que no se le cumpla la promesa o se le olvide el favor otorgado en algún momento de su vida, la ñatita cobrará venganza dejando en la ruina a la persona.

La religión católica ha condenado este tipo de creencias y pide a sus fieles que se alejen de las ñatitas, incluso negándoles la bendición con el agua bendita.



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