Terapias Reiki

¿Reiki? La primera vez que escuché esta palabra me sonó a Asia, artes marciales, patadas y cosas por el estilo. Lo último que me imaginé fue que se tratara de algo tan simple como “Energía”. Igualmente había escuchado sobre la imposición de manos que, desde tiempos de Jesús hasta nuestros días aplica mucha gente “Sanadora” en todas partes del mundo. Pero tampoco lo había relacionado nunca con el Reiki. Este es un concepto formado por dos vocablos japoneses, “Rei” que se refiere a la energía del universo, que fluyendo correctamente dentro de nosotros nos da salud y bienestar, y “Ki”, que representa la energía vital de los seres vivos. Así que entonces, desde el punto de vista práctico, el reiki trata del manejo y envío de la energía para la curación de la mente, el cuerpo y las emociones, de allí que sea una forma de sanación y apoyo para cambiar las conductas y actitudes indeseables.

Una vez que supe de lo que se trataba comencé a indagar y pude constatar los resultados asombrosos que se obtienen con esta práctica, tanto así que se ha introducido rápidamente en la parte occidental de nuestro planeta, y yo particularmente visito cada cierto tiempo a una amiga terapeuta Reiki para equilibrar mi energía, incluso aunque no me sienta enferma. Esta amiga terapeuta, así como el resto de los sanadores reiki, afirman que la “Enfermedad” no es más que un desequilibrio energético que se manifiesta como pérdida de salud física, mental y emocional, así que se dedican a canalizar y re-equilibrar esta energía. La idea es que tanto el Rei como el Ki se integren e interactúen de forma armónica.

Lo más interesante es la interacción que se activa entre el “Sanador” y el “Paciente” pues el trabajo del sanador es actuar como una antena, canalizar la energía o Rei hacia el paciente, y éste último funge como receptor y es quien realmente se sana a sí mismo pues con el apoyo del Rei, hace circular su propio Ki correctamente para estar saludable. Mi amiga terapeuta acompaña la terapia de reiki con aromas y música de fondo, creando un ambiente más propicio para que el paciente logre relajarse y liberarse de bloqueos, logrando una reconexión con la Energía Maestra del Universo y consecuentemente la sanación física, mental y emocional, que nos hace salir de la terapia como nuevos, revitalizados.

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