Supersticiones con “Bodas”

“…Los declaro Marido y Mujer…”. Así concluye una de las ceremonias más importantes en todo el mundo como lo es “El Matrimonio”. Pero llegar ahí implica acatar una serie de normas y haber superado pruebas místicas de todo tipo, pues esta ceremonia ha inspirado a través de la historia numerosas supersticiones y tradiciones que aún hoy día se acatan fielmente.

Por ejemplo, siempre escuché que no se debía comer directamente de las ollas porque ello implicaría fuerte lluvia en el día de la boda, si es que llegaba a tener boda. Esto tiene remedio: Para que no llueva el día de la boda, hay que llevar huevos en una cesta de mimbre al Convento de Santa Clara… En Madrid…

También se habla de que hay períodos en el año donde es bueno casarse, pero que es terrible casarse en enero porque se tendrá problemas económicos.

Las mujeres (Que siempre sueñan con casarse) se deben cuidar de que se les barra los pies, o estarán condenadas a la soltería o a casarse viejas.

Si se logra llegar al matrimonio, hay también cosas que tomar en cuenta: El novio, por ejemplo, no debe ver a la novia antes de la ceremonia, mucho menos vestida de “Novia” pues esto acarreará una desgracia.

Tampoco debe regalarle perlas a la novia, porque esto se relaciona con lágrimas. De hecho están prohibidas las perlas entre los accesorios de la novia y que ni las vea hasta después de casarse, siempre se relacionan con tristezas en el matrimonio.

Hay que llevar algo prestado como símbolo de la amistad y la felicidad, algo regalado o nuevo como símbolo de una visión optimista del futuro, algo usado que simboliza la conexión con el pasado, y algo de color azul que representa la fidelidad que se tendrán los conyugues.

Novias: Deben estar pendientes de que su Novio tenga la corbata derecha, de lo contrario les será infiel.

Lanzarles arroz a los novios al salir es símbolo de abundancia para ellos, y si la novia quiere que sus amigas se casen pronto, debe escribir sus nombres en un papel y llevar este bajo el vestido o en sus zapatos. Debe lanzar el ramo como testigo, y la que lo atrape tiene mayor probabilidad de ser la próxima en casarse.

Por último que sea la novia quien corte el pastel. Superado este punto, es posible que tengan un buen matrimonio.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *