Si uno transita sobre  la Avenida Tláhuac a la altura de Zapotitlán se pueden ver unas Ollas de tamaño considerable  que adornan el paisaje en esta zona, sobre estas ollas existe una leyenda, la historia cuenta que cuando se  hicieron las obras para abrir esta avenida la constructora a cargo metió maquinaria para facilitar el trabajo lo cual  permitió escavar meter  la infraestructura necesaria  de una forma más practica pero al llegar a la altura de Zapotitlán se dice que al estar removiendo  la tierra, se localizaron  enterradas muchas ollas las cuales al  romperse vieron que estaban llenas de dinero y al sacar la tierra se veían caer las monedas de oro, este tesoro era tan grande que se comenta se prefirió  utilizar la misma maquina que escavaba para  llenar varios camiones de tierra en donde también iban las monedas, suponemos para tener para tener control de esta fortuna y posteriormente separarla; tiempo después de este hecho se colocaron unas  ollas para recordarlas.



En la época de la Revolución Mexicana era común que las personas escondieran su dinero o bienes valiosos en ollas que eran enterrado ya fuera en sus casas o en algunos casos en terrenos  alejados, por lo que no es de extrañar la posibilidad de este hecho que por alguna razón esté como muchos otros tesoros puedan estar aún enterrados y perdidos en algún lado.

Muy cerca de ahí se localiza un hospital psiquiátrico y un cementerio, hago alusión a los mismos ya que se dice que en las noches aparece el alma en pena de una mujer, por lo que las hipótesis nos pueden llevar a creer que surge de alguno de estos lugares o bien que tenga relación con el tesoro encontrado.