Algunas de las tradiciones de los pueblos se enfocan en la religión, por lo que no es de extrañar que se organicen mandas con un favor particular cuando se hace visitas a los santuarios. La madrina de un conocido presenció este hecho, el cual ocurrió hace  ya muchos años, en esa  ocasión ella iba en una de estas peregrinaciones  a visitar a al señor de Chalma, en aquellas épocas no existían hoteles para quedarse por la noche, así que los peregrinos para no quedarse a la intemperie rentaban habitaciones comunales, una especie de galerones en donde se les proporcionaba un petate sobre el cual descansar y dormir después de sus largas horas de caminata, al caer la noche se encontraba durmiendo al igual que muchos de los peregrinos que compartían habitación cuando de repente se escucharon los gritos de uno de los señores, que se encontraba en el piso, lo más extraño era que parecía que era jalado por los pies y llevado a rastras,  pero no se distinguía que era lo que lo jalaba,  al pasar esto la señora, que relata este hecho saco unos granos de mostaza de su bolsa, ya si  era una bruja la causante de esto según la creencia sería posible dejarla al descubierto, en efecto al arrojar los granos de mostaza  pudieron  distinguir que jalaba al pobre hombre, ante esto la muchedumbre se abalanzo contra la bruja y  fue llevada cerca del rio para ser quemada.

Se dice que hay muchas formas de hacerle frente a una bruja, como hacerla visible con granos de mostaza  o si quieres que baje mientras vuela, tienes que clavar un sobrero con un cuchillo al suelo, o aventar ropa interior volteada al aire. (Debo reconocer que esto último me resulto de lo  más extraño y no pude evitar soltar una carcajada, pero me pregunto en qué casos podrías quitarte la ropa interior voltearla y aventarla al aire diciendo que es por una bruja que volaba).