¿Por qué se manifiestan las posesiones?

    Cuando eres católico, suelen criarte bajo las enseñanzas de la iglesia, y eso usualmente se ve acompañado de rezos, rosarios, mandamientos y creencias que inundan tú día a día, hasta que llega a un punto que, cuando creces, lo quieras o no, esas enseñanzas siguen formando parte de tu vida.

En la religión católica, se cree en el bien, en Dios y la virgen, en como ellos y nuestra voluntad a estar a su lado es lo que nos salvará del pecado y nos permitirá vivir una vida plena y feliz.

Este concepto es hermoso, pero admite que por cada bien, hay un mal. Y en la religión católica, la figura de todo lo malo, está representado por Satanás, o el diablo, según lo elijan.

Crecer bajo esta religión, es creer entonces que existe un bien, pero que también existe un mal que acecha el mundo, y el cual puede caer sobre ti si te alejas mucho de la luz. Yo no soy una experta en religión, aun cuando crecí bajo el techo de una, pero sé lo suficiente como para afirmar que la misma iglesia posee un sector completo dedicado a las posesiones y los exorcismos, y que estos procesos llevan una estructura.

Sin embargo, por más que se tenga un sistema de qué hacer frente a las posesiones, la iglesia católica no ha logrado entender completamente el por qué suceden, o por qué se manifiestan las posesiones.

Según las creencias, los demonios se ven atraídos hacia la gente inocente. Las personas más susceptibles, más sensibles, se ven más afectadas por estas posesiones, quizás porque tienen una mayor receptividad hacia lo espiritual, o quizás porque se encuentran más abiertos hacia lo que sucede en el mundo.

Además, es muy común que en estos casos, los afectados sean niños, nuevamente, debido al tema de la susceptibilidad. Pero más allá de esto, no hay un patrón, no existe una conexión entre todos los casos. Ni siquiera la religión de una persona es un factor fundamental en sí la misma puede sufrir una posesión o no, pues personas de distintas religiones, incluso ateos, pueden verse afectados por ello.

Sin duda alguna, el tema de las posesiones es algo sumamente delicado, y gracias a la tecnología y a la información que se tiene sobre las mismas, es más fácil identificar un caso como estos. Anteriormente, muchas enfermedades psicológicas eran confundidas con posesiones demoníacas, y por ende, la persona era condenada a pasar por tumultuosos exorcismos, en vez de recibir la ayuda psiquiátrica que merecía.

Pero, gracias al avance de la tecnología y la ciencia, la línea entre estos dos sucesos ya no es tan borrosa, y se ha hecho mucho más fácil poder diferenciar uno del otro.

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