Rafael y su infusión de oro

Siempre tuve certeza de la existencia de los ángeles. Pero esta certeza se ha afianzado a raíz del nacimiento de mi hijo, y más que la certeza de su existencia, se ha afianzado una especie de relación cercana con ellos, particularmente con Rafael.

Siempre puse ángeles a cuidar a mi hijo, así como es mi costumbre con todos mis familiares, y un día terrible en el que se enfermó estando muy pequeñito, fue necesario salir con él al hospital en horas de la noche. Lo atendieron, pero sin embargo se descompensaba. En cuestión de un par de horas vimos (Mi madre y yo) como se descompensaba y no respondía al tratamiento. Ni siquiera había un diagnóstico exacto.

Tal como está la situación hospitalaria en mi país, en ocasiones hace falta comprar los implementos médicos necesarios para aplicar el tratamiento y nuestro caso no fue la excepción, así que mi mamá a media noche tuvo que salir a buscar una farmacia mientras yo me quedaba con mi bebé en las condiciones en las que estaba. Y se fue a buscar un taxi.

No había un alma en la calle pero ahí estaba un taxi, esperando por mi mamá. El taxista la llevó por cuanta farmacia fue necesario para conseguir lo que se solicitó, mientras conversaba con ella tranquilizándola con palabras de fe y aliento. Se presentó como Rafael. Al dejarla en el hospital se despidió y dijo que estaría al pendiente del niño, que no nos preocupáramos que pasaría a verlo.

Al llegar mamá, me contó la historia y no dudamos en pensar que había sido un ángel, tras lo cual agradecimos, y para nuestra sorpresa… Ahí estaba. Mi hijo estaba en un área restringida. Sólo mamá y yo podíamos pasar con él.  Pero ese “Taxista” estaba ahí. Saludó a Arturo y nos preguntó como estábamos. La sensación es inexplicable. Hizo una especie de oración a mi hijo y me dijo que ya estaba bien, y que al llegar a casa pusiera a hervir una prenda de oro y le diera de beber el agua al niño.

Como llegó se fue. Mi hijo mejoró casi instantáneamente y sobre todo al tomar el agua de oro. Y ese fue solo el principio de sus encuentros con Rafael, desde entonces ya nos lo hemos cruzado unas cuantas veces y no siempre es igual, ni es taxista.

 

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