¿Por qué Calabazas en Halloween?

Cuando se habla de “Halloween” hay dos símbolos asociados: “Las Brujas de Escoba” y las “Calabazas”. En cuanto a las brujas es comprensible porque los irlandeses las tenían en sus creencias y las implantaron en el folclore de Estados unidos al emigrar hacia allá. Tiene un sentido real para ellos. Pero ¿La Calabaza? Es sólo la solución a un problema de logística. ¡No tiene nada que ver!

Todo comenzó con una antigua leyenda celta (Como todo en Halloween) sobre “Stingy Jack” o Jack “El Tacaño”, un granjero charlatán que estaba por lo general enemistado con los que lo conocían y no toleraban su conducta. De allí que el Diablo quisiera un día llevarse su alma, por lo que se le presentó disfrazado para ponerlo a prueba.

Bebieron juntos, y al comprobar Satanás que ciertamente era un hombre malvado le propone pagar sus pecados, a cambio de entregarle el alma. Jack, aceptando aparentemente, reta al Diablo a convertirse en una moneda para pagar los tragos y este acepta, pero al convertirse en moneda, Jack no paga, sino que se lo guarda en el bolsillo junto a un crucifijo de plata. Al no poder salir, el diablo decide dejar tranquilo a Jack por un tiempo si le concede la libertad tras lo que Jack accede.

Así Jack logro engañar al diablo varias veces y en una oportunidad le hizo prometer que ya no pediría jamás su alma. Luego Jack muere, pero al ir al cielo no se le permite la entrada por la vida de malvado y truhán que llevó. Y al ir al infierno tampoco se le permitió entrar por la promesa hecha por Satanás. Así que este le entrega un “Nabo” hueco con una vela adentro a modo de lámpara para que se vaya eternamente al purgatorio con ésa como su única luz.

Fin de la historia. Como ven, ¡Es un “nabo” lo que debería hoy en día adornar nuestras casas en la noche de Halloween! Pero siglos después, y de seguro ya en norte América, a alguien se le ocurrió que la Calabaza es más fácil de vaciar y tallar,  y más práctica para utilizar como lámpara así que por simple “logística” se fue cambiando el nabo por calabaza… Importando un “Nabo” la historia del malvado Jack, que aún debe andar deambulando con su nabo encendido.

 

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