En el año 1700, en Ecuador, murieron muchas personas a manos de La dama tapada. Así lo cuenta la tradición desde entonces. Nadie sabe de dónde salió este personaje. De qué familia era, de dónde provenía, a qué se debían sus acciones.

Comenzó por esa época a aparecer en los callejones poco concurridos, perfectamente vestida. Traje largo y muy elegante, con sombrilla y un velo sobre el rostro, por lo que nunca nadie pudo describir su cara.

Sólo describían su fragancia especial. Quien la veía y estaba cerca de ella quedaban de alguna manera ensimismados, en una especie de trance, y la seguían a donde ella los llevase.

Lo demás eran visiones espectrales, que atormentarían a las víctimas luego por el resto de sus vidas cada vez que se quedaran dormidos.

Algunos dicen que al quitarse el velo sólo era un cadáver putrefacto, otros dicen que veían huesos, lo cierto es que las víctimas eran llevadas a un trance con visiones horribles y luego eran abandonados en la plaza o en alguna calle concurrida.

A estas personas, que caían en la trampa de la Dama Tapada, se les llamaba luego “Los Tunantes”.

1700 fue un año terrible y en los años posteriores también hubo muchos “Tunantes”… Luego fue disminuyendo esto, aunque actualmente se sigue teniendo cuidado de salir en las noches a los callejones solitarios… El terror por la Dama Tapada aún permanece en el subconsciente colectivo…