Ovnis reales

En ocasiones me pregunto: ¿Por cuánto tiempo más será un tabú el tema de los extraterrestres? ¿Por qué será tan difícil para el ser humano aceptar la existencia de seres más allá de lo que conocemos? Sobre todo por el hecho de que las evidencias están allí desde los confines de nuestros tiempos.

Pienso que es un golpe a nuestro Ego y por eso insistimos en llamarlos Objetos voladores no Identificados para luego decir que son invenciones o montajes fotográficos. Sin embargo los avistamientos continúan y cada vez es más natural hablar del tema. Al parecer estos avistamientos se dan mayormente en lugares específicos como montañas o los llamados centros energéticos del mundo como es el caso del Monte Fuji, en Japón, donde hay muchos testimonios, entre ellos el que considero más resaltante por haber sido captado por cámaras de transmisión internacional durante el ingreso del tsunami a la costa tras el terremoto de 8.9 grados Richter que azotó recientemente el país.

Sobre si querían advertir o poseen tecnología que ayuda a desencadenar catástrofes, es un tema que queda flotando en nuestras mentes y quizás falte mucho aún para llegar a una respuesta, sin embargo lo que sí está claro es que ahí están, y América no se queda atrás, presentándose los avistamientos a lo largo y ancho del continente.

En México, desde hace 30 años tras el acontecimiento con ovnis en Roswell, no paran estos fenómenos, así mismo en Venezuela, específicamente en la Montaña Del Ávila en Caracas son cada vez más frecuentes las “Extrañas” luces en el cielo. Y pare usted de contar: Machu Pichu en Perú, Trinidad y Tobago, La Patagonia, La isla de Pascua y hacia el norte en Estados Unidos y Canadá, se podría decir ya, que ningún país escapa a estas visitas de Objetos no identificados, y de hecho, el presidente de la nación más influyente como lo es Barack Obama ha aceptado el hecho oficialmente por lo que se han desclasificado los archivos de OVNIS del FBI.

Al menos esto lo considero un paso adelante en la aceptación de que puede que seamos únicos, pero no estamos solos.

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