Mitos de la creación del mundo: La serpiente arco iris

Viajamos hasta la recóndita Australia para traeros un mito de los aborígenes, los primeros pobladores y dueños de esta isla hasta que llegaron los europeos.

Los aborígenes no tenían un tiempo como el nuestro, sino que medían el tiempo basándose en diferentes etapas o eras. La serpiente arco iris vivió en el tiempo del sueño, en el cual los seres mitológicos (no hablamos de dioses porque en la mitología aborigen no existen) crearon todo lo que existe.

Es curioso ver como religiones que no han tenido contacto entre si, como la religión aborigen y la religión católica pueden tener tanto en común, puesto que en ambas un ser superior creo el mundo y todo lo que existe en él, incluyendo hombres, plantas y animales, de la nada.

La serpiente arco iris no es la creadora del mundo para todos los aborígenes, ya que dependiendo de la zona de Australia en la que estemos, identifican al creador del mundo con uno u otro nombre. En concreto, la zona en la que creen en la serpiente arco iris es en la zona norte y nordeste de Australia.

Pero la serpiente arco iris no crea el mundo ella sola, sino que lo hace a través de unos seres que crea, los Wondjinas, unos extraños seres sin boca, con forma de humano y con cabeza en forma de astronauta, que los aborígenes representarán en su arte rupestre.

Nos paramos en los seres con cabeza de astronauta, ya que estas pinturas han dado lugar a muchas especulaciones entre los aficionados y los profesionales del mundo del misterio. La teoría de estos es que estos dioses vinieron del cielo en naves espaciales, ya que de otra forma es imposible que un aborigen pinte a un ser que se asemeja a un astronauta.

Volviendo a la serpiente arco iris, los Wondjinas que ella creo fueron los encargados de dar vida a los hombres y a todo lo que los rodea. En ese momento, y una vez hecho su trabajo se volvieron a incorporar a su creadora, que según el mito está viva en las nubes que provocan la lluvia y en los pozos de agua del desierto.

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