Así como el sol, la luna ha estado ligada a nuestra cultura a través de numerosas leyendas y creencias para bien y para mal. Si el Sol es el Astro Rey, la Luna es su Reina pues representa el elemento femenino.

En muchas oportunidades se le ha dado un aire nefasto a la luna, pues se creía (Y se cree) que protegía los actos de brujería y a los seres sobrenaturales que habitan las noches. Sin embargo no todo ha sido malo con respecto a nuestro satélite. Los alquimistas de la Edad Media y el renacimiento relacionaban a los astros con los metales, los días de la semana y los días de la creación. Así, a la luna le correspondía la plata y el mercurio, su número era el 7 y su día de la semana (¿Pueden adivinar?) el lunes.

Era tanta la influencia que aparecieron los “Lunarios” o calendarios lunarios, donde, entre otras cosas se identificaba cada parte del cuerpo con la luna en sus diferentes fases y posiciones en el cielo. Con esto los médicos de la época se guiaban para dar tratamientos, cosa que actualmente parece halada por los cabellos pero hay que saber que para muchas otras cosas se sigue tomando en cuenta este calendario y cada vez se elabora con mayor precisión.

Una de las cosas que más resalta al respecto de la luna es su aparente influencia en la mente humana. Por ello a las personas que padecen desórdenes mentales se les llama lunáticos, y por ello también, se cree que estas personas enfermas, se calman al estar a la luz de la luna llena, o si se les da un amuleto cargado con la luz de la luna llena.

Lo que sí es cierto es que la luna rige nuestras mareas, cosechas, y ciclos biológicos en general, y algunas costumbres actuales lo confirman:

  • La recolección de las verduras se realiza en la fase de cuarto menguante.
  • La recolección de uvas y la tala de árboles se recomienda cuando la luna está bajo el horizonte.
  • Para que el cabello crezca se corta en cuarto creciente, pero si lo que se quiere es que se fortalezca y no que crezca rápido se corta en cuarto menguante.
  • Lo ideal es sembrar cuando la luna está sobre el horizonte, y la luna cuarto creciente favorece las hortalizas que crecen fuera del suelo.