Leyendas urbanas: El perro Guardián

Esta leyenda es muy conocida y es de origen estadounidense, y aquí se las comparto.

Jeff era un guardabosques de una zona remota al norte de los Estados Unidos, vivía en una cabaña en el bosque desde hacía mucho tiempo, sin embargo un día caminando rescato una bella joven de un hueco en el bosque y ella le quedó agradecida durante toda su vida, la joven vivía en el poblado más cercano al bosque y a la caballa de Jeff, y este siguió visitando a la joven de nombre Violeta, para un par de meses después de hacerse novios se casaron y vivieron juntos en aquella cabaña en el bosque; la pareja vivió casi un año juntos cuando decidieron embarazarse sin poder conseguirlo, lo intentaron mucho tiempo hasta que por fin desistieron y juntos decidieron comprar un cachorro de pastor alemán.

Tanto Jeff como Violeta eran realmente jóvenes al casarse y al comprar al perro tan solo contaban con 22 años cada uno, el tiempo pasó y el perro llenó ese vació por no tener un hijo; aquel animal era llamado Sam, y era el perro más inteligente que pudieran conocer, sin embargo era mimado y muy querido por la feliz pareja, unos años después la pareja logó quedar embarazada y ellos no lo podían creer, comenzaron a comprar ropa de bebé y modificaron la cabaña para que su primer hijo lo tuviera todo cuando naciera, así pasaron rápido los meses y nació su primer hijo Jeff Jr.

Toda la atención era brindada para su primer bebé así que Sam poco a poco quedó relegado pero el perro siempre siguió muy fiel y obediente como toda la vida lo había sido, y a pesar de que no lo descuidaban y siempre le daban de comer, el cariño y atención que antiguamente le tuvieron al animal se lo depositaron por completo a Jeff Jr, Sam sintió mucho el abandono y se volvió un perro un poco más recatado y serio, sin embargo parecía que miraba a aquel bebé con odio y con recelo.

Una noche que Violeta había salido con sus amigas de la escuela como hacía mucho tiempo no lo hacía Jeff se quedó cuidando a su bebé junto con Sam, pero desafortunadamente esa noche fue llamado de emergencia por que unos cazadores furtivos estaban en la zona y de prisa llamó a su mujer, la cual le dijo que estaría ahí unos veinte minutos después que se fuera y dejara a Jeff solo con Sam y que no se preocupara pues tan solo se quedaría con el perro que lo cuidaría unos veinte minutos, Jeff tomó la escopeta de donde la guardaba y la cargo metiendo algunas balas más a su chamarra y salió de la casa.

Pasados unos diez minutos Jeff regresó a la casa molesto por que los cazadores habían logrado escapar y cuando abrió la puerta de la cabaña pudo ver a Sam con sangre en el hocico y lamiéndose los restos de lo que le quedaban en las patas, cegado del miedo combinado con la frustración por no capturar a los cazadores furtivos, Jeff brinco al perro que estaba acostado en la entrada y se dirigió a la habitación del niño y aterrorizado vio que el cuarto estaba desordenado y miró que la cuna del bebé estaba volteado y las cobijas totalmente ensangrentadas; inmediatamente pensó que el perro había sido el culpable y salió furioso de la habitación cargando la escopeta cavilando que el perro estaba celoso y se había comido al bebé en cuanto había tenido oportunidad, así que furioso miro al perro que se dejó de lamer las patas ensangrentadas y lo volteó a ver, en ese instante lleno de furia disparo a la cabeza del animal el cual murió de inmediato por el estruendoso impacto.

Justo después de ver caer al animal dejando un gran charco de sangre sobre el piso, escucho un fuerte llanto proveniente del cuarto de su hijo y corrió hacia donde se escuchaba el llanto, tras de la cuna logró ver a su pequeño bebe de nueve meses llorando de miedo por el fuerte disparo, lo tomó en sus brazos y lo apretó contra su cuerpo hasta que volvió a quedarse dormido; en todo este tiempo Jeff no podía entender lo que había pasado, y dejó a su hijo dormido sobre su propia cama.

Fue a la cuna del bebé y movió las cobijas ensangrentadas, de donde callo el cuerpo inmóvil de una gran serpiente de unos2 metrosde largo pero enroscada, comprendió que había matado a su más fiel compañero él cual había salvado la vida de su bebé y tontamente pensó que se lo había comido.

De pronto la puerta de la cabaña se abrió y corrió a los brazos de Violeta a quien le platico como habían pasado las cosas, se dice que Jeff vivió traumado todas su vida y gastó todo su dinero para darle sepultura digna de un rey a su amigo asesinado por él, el viejo Sam.

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