Leyendas Urbanas de todo el mundo: SIDA

Se han contado innumerables historias urbanas sobre este terrible virus que esta matando a gran parte de la humanidad y no se sabe de donde viene; se dice que es un experimento realizado para un control de la población mundial que algún país realizó y se les salió de las manos, pues los infectados lograron sobrevivir más de lo normal; se dice que es un experimento realizado por Estados Unidos hecho en laboratorio y se escapó misteriosamente e incluso de dice que fue el producto de relaciones sexuales entre monos y humanos, lo que no se sabe a ciencia cierta es de donde se originó este virus pero se cuentan miles de historias sobre el mismo; desde el que tengas cuidado cuando vas al cine y revises antes de sentarte por que un sidoso que quiere no ser el único deja una aguja infectada en el asiento, hasta que si vas en el metro te pueden inyectar sangre de con este terrible virus, pero esta leyenda se propaga rápidamente y quiero compartirla con ustedes.

Se dice que un hombre de nombre Juan era un seductor empedernido e intentaba ligarse a toda mujer bella que se le apareciera en el camino; una noche en una cena de la compañía para la que trabajaba sin muchas ganas de ir, se sentó a su mesa y a lo lejos vio una mujer de belleza inigualable.

Sus instintos de Don Juan le hicieron aproximarse inmediatamente y quiso pasar por ahí de camino a la barra para regresar y corroborar que la mujer se encontraba sola.

Pronto quiso hacer su movimiento y cuando menos lo pensó ya estaba sentado al lado de la mujer tomando una copa y platicando con ella. No podía creer la belleza sin igual de esta mujer y que mucho menos una mujer así le estuviera haciendo caso a él, pues a pesar de no ser mal parecido la mujer rebasaba sus expectativas por mucho.

Bailaron toda la noche y la mujer le confesó que ya lo había visto de hace mucho en la compañía, a lo cual se asombró pues ya tenía trabajando cerca de ocho años en ella y jamás le había parecido verla, a menos que la mujer por ser una noche de fiesta se arreglara así y comúnmente en el trabajo no se arreglara de tal manera, aunque no podía ser ese bello rostro lo recordaría definitivamente. La mujer comenzó a nombrar mujeres de su trabajo a las cuales conocía a todas y curiosamente había tenido que ver con cada una de ellas.

Terminada la velada el hombre se ofreció a llevarla a su casa pero ella no acepto pidiéndole que se quedaran en el hotel que se estaba realizando la fiesta; el ni tardo ni perezoso acepto y fue rápidamente  a reservar una habitación.

Ya dentro del cuarto la mujer le pidió hacer el amor sin protección y el accedió sin pensarlo pues la belleza de la mujer lo deslumbraba. Así estuvieron toda la noche con una lujuria y una pasión que jamás había tenido Juan. Hasta que finalmente se quedaron dormidos. A la mañana siguiente Juan despertó con una resaca horrible y vio que la mujer ya no estaba dentro de la cama, se paró a buscarla y no la encontró, así que fue rápidamente al baño, solo para encontrar escrito en el espejo con lapiz labial.

Bienvenido al mundo del SIDA”.

Se dice que esto fue una venganza de todas las mujeres de la empresa con las que solo había jugado Juan y actualmente ya no trabaja en la empresa por los problemas de salud que adquirió aquella noche de pasión desenfrenada sin protección.

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