Leyendas de Oaxaca: Regresaste

Esta historia la quiero contar por que me gusto mucho, agradezco a la persona que me la relató y ojala y sigamos recibiendo sus participaciones o mucho mejor cuéntenlas en persona, saludos a todos y comenzamos el relato.

Se dice que era un pueblo realmente pobre en la sierra de Oaxaca, Lupe era la madre que vivía junto con Lupita y Oscar, en una casita muy humilde alejada de toda la civilización, sus vecinos más cercanos se encontraban a unos doscientos metros por la cantidad de tierras para sembrar que empleaban, esta comunidad carecía de muchas cosas, la luz eléctrica tan solo era algo que habían escuchado en cuentos de personas que de repente llegaban a dar la vuelta realmente esporádicamente a sus tierras.

Años atrás Juan el esposo de Lupe había sufrido un accidente arando la tierra y se golpeó fuertemente en el rostro al caer del caballo, Lupe lo llevó como pudo a la localidad más cercana para que lo ayudaran pero ya era demasiado tarde, él había muerto por lo menos una hora antes en el trayecto mientras su mujer lo llevaba como pudo en el caballo, tras cerca de 3 horas que era la distancia donde se localizaba la clínica más cercana y una hora antes de llegar los quejidos habían cesado y se había quedado muy calladito, a lo que Lupe pensó que se había quedado dormido.

El municipio la ayudo a darle sepultura a su “viejo” como ella lo llamaba, se habían conocido en un baile de la región cuando ella era una niña y se hicieron novios a los 14 cuando él ya tenía 19; a diferencia de lo que había escuchado de la boca de las mujeres del pueblo, su marido era tierno y cariñoso, la trataba siempre bien y procuraba por ella y posteriormente pos sus hijos, Lupita fue la primera de ellos, en la época que murió su padre ella apenas tenía 11 años y ahora tenían que ayudar a su madre todos los días a sembrar su parcela para así poder vender la cosecha y quedarse un poco para ellos para poder sobrevivir, a pesar de que no ganaban mucho dinero tenían lo suficiente para vivir.

Juan y Lupe siguieron intentado tener más familia, pero desafortunadamente lo consiguieron muchos años después pasando ocho años cuando nació el primer baroncito de nombre Oscar, el cual era la adoración de Lupe, cuando su padre falleció los niños apenas entendían lo que había sucedido, cuando Oscar nació los doctores le dijeron a Lupe que era muy riesgoso seguir teniendo hijos a lo que sin su consentimiento la ligaron y muy tristemente ya no pudo tener los seis hijos que ambos querían.

Cuando Juan murió la carga fue realmente fuerte para Lupe, pues ahora solo contaba con su hija y ella misma para cosechar y hacer todas las labores diarias, así que la carga cada día fue más pesada.

Una mañana se percató que la leña para el boiler y para cocinar se estaba terminando, así que ella apurada por sus quehaceres cotidianos le dijo a Lupita que se quedara con Oscar y que le ayudara a bañarlo con el poco de leña que aun conservaban,  a lo que su hija adolescente le respondió que preferían acompañarla para que fuera más rápida la labor de recolecta de madera, pero Lupe simplemente pensó que era mejor que se quedaran, que ella lo haría más rápido solo, aunque jamás los había dejado solos a ambos, por lo menos sería la primera vez que Oscar no estaría con ella, pero Lupita sería suficientemente capas de cuidar a su hermanito, pues ya tenía edad para hacerlo, al cabo que su hermana Sofía a esa edad ya tenía a su primer hijo y ahora ya era todo un hombrezote.

Lupe le dijo que hiciera lo que le pedía a Lupita y así salió con su cesto en la espalda para llenarlo de maderas, ya sabía que cerca había una planicie llena de maderas secas, tan solo estaba a unos veinte minutos de ida y unos veinte de regreso, para así regresar con sus niños.

Lupita comenzó a quitarle la playera al niño cuando su mamá regresó como a los 3 minutos de apenas haberse ido, ella le dijo que lo había pensado y que mejor se llevaría a Oscar por que jamás lo había dejado solo, a lo que Lupita le regreso la playera y ella se comenzó a poner los huaraches, pero su madre le dijo que se quedara y comenzara a trabajar, lo que la niña siguió al pie de la letra.

Pasaron unos cincuenta minutos Lupe regreso a la casa y vio que no se encontraba nadie dentro, así que comenzó a llamar a la niña a gritos a la cual ya había visto a lo lejos quitando la hierba mala en el campo de cultivo.

Ella dejo la leña en la entrada de la casa y pronto Lupita ingresó a la casa, Lupe le preguntó ¿ya bañaste a Oscar? ¿Dónde lo dejaste?, la niña sorprendida peló los ojos y se le quedó viendo.

Mamá usted regreso y se lo llevó; Lupe molesta pensó que no era una buena broma, a lo que se lo dijo a su hija; pero la niña le insistió; mamá usted se lo llevó, regresó y se lo llevó, no habían pasado ni unos minutos de que se fue cuando lo tomó en brazos y se lo levó.

Lupe sintió que el corazón se le salía por la boca, no sabía que estaba pasando así que tomo a su hija y gritando buscaron al niño sin conseguirlo.

Esa noche toda la comunidad busco al niño sin conseguirlo, al siguiente día paso todo el día y no se sabía nada de Oscar, pero al tercer día muy cerca de un arroyo de la zona un hombre encontró algo muy raro, se trataba de unos huesos así que pronto corrió con los hombres que lo acompañaban y los llevó hasta aquel lugar.

Los huesos fueron llevados a un forense de la ciudad de Oaxaca y él dio autenticidad de que efectivamente se trataban de los huesos de un barón pequeño de entre unos 3 y 6 años.

Lo curioso es que aquellos huesos estaban perfectamente limpios y sin rastro de sangre ni araños; Lupita fue internada en una institución mental por que seguía asegurando que su madre se había llevado al pequeño y por el trauma tan grande de encontrar a sí a lo que parecía su hermano sufrió un shock del cual no pudo salir, mientras que su madre se quedó sola en aquella casa y se dice que murió de tristeza y soledad a los dos años siguientes.

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