Leyenda de la escolar maldita

 Cuenta una leyenda urbana que una maestra de escuela estaba pasando lista un día de verano cuando las compañeras se dieron cuenta de que una de ellas estaba de pie junto a una alcantarilla. Al grupo de alumnas se les ocurrió entonces hacer una despiadada broma. Fingieron como que una de ellas tropezaba para hacerla caer a la alcantarilla, y cuando la maestra la llamara por su nombre reírse de ella diciendo que estaba en la alcantarilla.

La joven alumna cayó, con tan mala suerte que durante la caída se rompió el cuello, algo de lo que no se dieron cuenta hasta que la llamaron por su nombre para que contestara “presente” y continuar pasando lista. Las chicas dijeron entonces: ¡Está en la alcantarilla, está en la alcantarilla! La maestra se acercó y observó la trágica escena: al caer de cabeza la estudiante estaba llena de sangre, con su cuerpo inerte vertido sobre un charco de residuos.

La policía interrogó a las jóvenes que habían perpetrado la broma. Todas ellas aseguraron que había sido un accidente y que lo vieron todo, que la chica se había caído sola, que ellas intentaron ayudarle pero que no pudieron hacer nada. Todo se archivó de esta manera y cayó en el olvido, como tantos otros casos de accidentes y asesinatos sin resolver.

Sin embargo, pasado el tiempo algunos alumnos de esta misma escuela comenzaron a recibir avisos de que a la chica la habían empujado y que la asesinaron, que no fue un accidente. Algunos pensaron que se trataba de una broma macabra y otros empezaron a dudar de ello.

La estudiante que ideó el plan desapareció de su habitación una noche sin dejar rastro. Se buscó a la chica por todas partes, hasta que durante la búsqueda se encontró su cuerpo en el mismo lugar en el que la primera joven había perdido la vida. Otra alumna corrió la misma suerte, por lo que decidieron soldar la tapa de la alcantarilla, pero una tercera murió en la misma ubicación.

La policía decidió vigilar la tapa las 24 horas del día, pero cuentan que el espíritu de la estudiante acabó con la vida de otros compañeros en alcantarillas cercanas. Entre estos se encontraron tanto quienes participaron de manera activa en su muerte como todos aquellos que no creyeron los mensajes que les decían que la habían matado.

Con esta historia nos damos cuenta de la crueldad que los niños pueden tener entre ellos. Desde siempre ha habido alumnos que han recibido abusos en las escuelas, y esta historia hace una advertencia sobre estos maltratos, nunca terminan bien, pues siempre sale alguien perdiendo, y casi siempre es el niño víctima del bullying, y que estos casos siempre son peligrosos y terminan con muertes, suicidios, traslados indeseados, depresiones, conflictos entre familias, etc. Por ello, debemos inculcar a nuestros hijos desde muy pequeños que todos deben ser tratados iguales, que nunca se debe maltratar a un compañero, o todos terminarán mal. Esta historia es un claro ejemplo de ello.

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