Leyenda de los Chinelos

Hace mucho tiempo existió en nuestro lugar una civilización muy avanzada, tan avanzada en la ciencia y arte que los hombres hablaban con el viento. Estos hombres existieron por varias generaciones hasta perfeccionarse en lo espiritual y lo material. Por otro lado, los que existían en otros puntos del planeta, también se desarrollaron, crecieron en la ciencia y arte. Se reprodujeron, pero en ellos llegó una degeneración en todas direcciones, esto motivó a que el Dios Universal los castigara enviándoles el diluvio universal a toda la tierra, entonces empezó lo que en todos los libros sagrados de diferentes religiones hablan.

Empezó la lluvia de día y noche tanto tiempo que el día de ese entonces era lo que conocemos como día/noche sin sol, el nuevo día llegó cuando dejó de llover. Así transcurrieron años, o tal vez siglos, donde se perdió todo rastro de existencia anterior, solo en Tepoztlán dicen que el dios de todos nosotros se arrepintió por los hombres sabios que perecerían, entonces les envió un don a ellos, permitiéndoles que vivieran debajo de las aguas, para esto hubo una metamorfosos en su apariencia, su piel se transformó en escamas,si, como de pescado, sus brazos se convirtieron en aletas y sus piernas en una cola de pescado, les creció una gran cresta en la parte posterior de la espalda hasta la cabeza y así cambió toda su apariencia física.

Dicen que vivieron muchos años debajo de las aguas, hasta que éstas bajaron y la tierra y las montañas de nuestro lugar volvieron a su forma actual. Entonces estos hombres peces emergieron, dicen que fueron los primeros hombres después del diluvio que habitaron nuestra tierra. Por ese tiempo llegó la nueva generación de hombres que habitarían todos los rincones del planeta y en especial Tepoztlán, los hombres actuales y los del pasado hicieron una comparación de su apariencia y deciden que para asemejarse más entre ellos buscaron un traje especial los hombres Sabios – Peces, se vistieron asó, con un traje largo para cubrir su cola de pez y una mascada en el cuello, guantes en las manos, un gran chiquihuite decorado para meter la cresta y una carita decorada de humano como máscara, este era un Chinelo, un hombre que hablaba con el viento, la diferencia de ellosy los hombres nuevos era la forma de caminar, un chinelo brinca haciendo un movimiento en todo el cuerpo, principalmente en los hombros, al brincar los hombros se levantan. A esta forma de caminar en nuestros días se festeja recordando el Chinelo en una fiesta popular llamado “Carnaval antes del miercoles de ceniza”, empieza el sábado y termina el miércoles.

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