Las dos Perlas

Josefina y Esmeralda eran hermanas sanguíneas, Esmeralda era madre soltera de una pequeña a la que llamó Perla, Esmeralda se había juntado con un hombre que le había dado todo lo que tenía, le puso su departamento, la acostumbró a vivir bien, le regaló un coche carísimo y a ella no le iba mal en su trabajo, sin embargo solía ser demasiado enfermiza en una temporada, solía tener fuertes dolores de cabeza, y siempre estaba cansada; el día que se enteró que estaba embarazada de Perla le dijo a su pareja, pero él inmediatamente desapareció de su vida y nunca más se supo nada de su persona.

Así que cuido a la niña durante sus primeros 3 años de vida en donde parecía que al momento de haber tenido a Perla todos sus males habían desaparecido, pero esto no fue así ya que un día súbitamente enfermo de gravedad, e ingresó de emergencia al hospital en donde fue dada de lata a los 4 días tras haberle dicho que solo era por el estrés y el cansancio, pero ella estaba seriamente preocupada por su hija Perla, a lo que llamó a Josefina para que fuera a vivir con ellas.

La condición de Esmeralda fue empeorando poco a poco y el lazo que existía entre ella y Perla era cada día mas estrecho, hasta que un día sucedió lo fatídico; Esmeralda entró en crisis y desafortunadamente fue a parar al hospital durante muchas semanas, del cual ya no salió con vida por su terrible condición, los médicos nuca supieron que es lo que había sucedido con ella ni de que había muerto; así que la familia en luto comenzó a ver la oportunidad de quedarse con la niña.

Perla fue entregada a Josefina por las autoridades después de miles de engorrosos trámites, pero al fin ella quedaba como su tutora legal, la niña era la adoración de Josefina quien pasaba su tiempo completo después de trabajar con la pequeña a la cual llegó a querer como si fuera su propia hija; con el tiempo Josefina encontró un hombre con el cual se casó por el civil, pues él le decía que no creía en el matrimonio por la iglesia, pronto ellos se fueron a vivir juntos a la casa que antiguamente era de Esmeralda pero le había dejado a su hermana para que se hiciera cargo de su hija.

Cuando Perla tenía seis años de edad Mauricio, el esposo de Josefina más tomado de lo normal, llamó a la pequeña cuando estaba solos, por que Josefina había sido mandada a fuerzas a la tienda por la botella, la niña fue con Mauricio el cual no le agradaba mucho, el hombre la comenzó a tocar feamente y la niña se espantó, lo mordió y salió corriendo, cuando Josefina llegó vio la atrocidad que su marido tomado estaba haciendo con la niña, totalmente desnuda y el bajándose el pantalón, Josefina corrió y solo recibió un golpe el cual la atontó, pero Mauricio tomo a la niña del cuello como si fuera una pluma y la azotó contra la pared, la cual de inmediato adquirió un color rojizo y escurrió a borbotones; la niña sin vida en las manos de aquel hombre parecía una muñeca de trapo, aquel hombre intentó vestirse pero justo cuando se agachaba para amarrarse los zapatos recibió un fuerte golpe en la cabeza producto de un jarrón y lo siguiente que vio es a dos policías poniéndole las esposas y dirigiéndole a la delegación.

El tiempo pasó y Josefina iba todos los días a la tumba de Perla, se sentía realmente culpable por la muerte de la niña, pasó meses en terapia y un año después conoció a un hombre de buenos sentimientos y el cual la adoraba, tan solo pasaron unos meses cuando por fin se casaron y posteriormente se embarazaron de una hermosa niña; la cual al recuerdo de su sobrina le puso Perla, curiosamente esta niña nació el mismo mes y día que la primer Perla, ella creció rápidamente y pronto cuando ella menos se dio cuenta pasaron 6 años.

Esa tarde Josefina escucho la noticia que unos reos se habían escapado de la cárcel entre ellos se encontraba Mauricio y ella no lo podía creer, aunque se sentía más segura con Rafael, su nuevo esposo, pasaron unos 2 días y se celebraría el cumpleaños número seis de Perla, y todos estaba invitados al pastel de la niña, justo el día de la fiesta apareció Mauricio y votó la puerta para que todos se les quedaran mirando.

El miró a Josefina a los ojos y le dijo que no creía que pudiera estar de nuevo casada, de un golpe votó a Rafael al piso y pronto se dirigió a la niña, la tomo del cuello y la miró a los ojos.

La niña asombrada solo dijo “vienes de nuevo a matarme, esto no volverá a suceder”; Mauricio palideció de inmediato y de sus ojos comenzaron a salir lágrimas sin razón, este deposito a la niña en el suelo y ella corrió a abrazar a su mamá.

Toda la multitud que había escuchado lo de su sobrina Perla se puso atónita, nadie sabía que decir, hasta que Rafael reacciono y llamó a la policía los cuales llegaron para llevarse a Mauricio el cual no había parado de llorar.

Se dice que este hombre no regresó a la cárcel, que fue encerrado en una institución mental pues repetía constantemente que lo que había visto en la niña cuando la tomó del cuello no era humano, y después de sus palabras él se volvió loco y permaneció en el psiquiátrico todo lo que le restó de vida hasta que se suicidó.

Josefina y Rafael cuidaron a Perla, la cual ahora es una gran abogada y cuida de sus padres.

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