La Promesa…

Esta es la leyenda de dos amigas que vivían en su juventud sobre la misma cuadra; ambas niñas eran de clase media y jugaban juntas en el parque que estaba a una cuadra de donde vivían.

Alicia y Nora eran las mejores amigas, un día jugando Alicia le dijo a Nora que deberían ser las mejores amigas durante toda la vida; y que deberían hacer un juramento, que las comprometiera de por vida; sacó una pequeña navajita de su bolsa y corto su dedo índice, para dársela a su amiga, ella le dijo que estaba loca y negó la navaja; Alicia le dijo que era para que fueran por toda la vida tenía que cortarse el dedo y prometer que seguirían juntas incluso la primera que muriera le avisaría a la otra y se reencontrarían en el más allá.

Nora un poco temerosa le dijo que eso no pasaría nunca que serían amigas eternamente y que morirían juntas de viejas y en su mecedora, se cortó profundamente el dedo y lo juntaron para jurarlo. Siguieron jugando y la cicatriz quedo en sus dedos para toda la vida.

La vida siguió su curso y juntas fueron hasta la preparatoria, después se fueron a distintas universidades y siguieron viéndose cuando podían, ambas tuvieron muchos novios hasta que las dos se casaron y perdieron su pista durante mucho tiempo.

Alicia tuvo 3 hijos y tenía un marido ejemplar, cumplieron 25 años de casados y un día cuando ella se encontraba sola en su casa, miro su cicatriz en el dedo por que tuvo un fuerte dolor, inmediatamente recordó a su amiga Nora y justo en ese instante tocaron al timbre de su casa, Alicia se dirigió a abrir y vio a una mujer ensangrentada de la cabeza.

Su mente la relaciono y se dio cuenta que era nada menos que Nora su amiga de la infancia y toda la vida de la cual no había sabido nada desde que sus padres se habían cambiado de casa y ella se había casado. Lo primero que dijo fue; Nora que te paso, pasa te voy a limpiar esa herida.

Nora paso a la casa y se sentó en el sillón de la sala, se giro y Alicia vio otra herida abierta en su costado, ella asustadísima le dijo, voy a hablarle a un doctor, te voy a traer una ambulancia; pero Nora le dijo; no te preocupes amiga, no me duele nada, ya estoy muy bien; solo vine a despedirme de ti.

Como es eso, tiene años que no se de ti, ni te veo; que te pasó cuéntame, Nora le dijo que no tenía mucho tiempo y que venía a cumplir su promesa; Estoy muerta y vengo a decirte que siempre serás mi amiga, que allá en el otro mundo te voy a esperar para contarnos todo lo que no nos hemos contado en años.

Alicia le dijo que no jugara con eso y se dispuso a abrazarla pero la mujer se puso de pie como si fuera un rayo, Alicia calló en el sillón y vio una luz cegadora posteriormente su amiga desapareció y ella no lo podía creer.

Realmente consternada su herida dejo de dolerle y se dispuso a intentar contactar a Nora, pues no lo podía creer, nunca pudo saber de ella, a la mañana siguiente y ya un poco menos nerviosa abrió el periódico; y lo primero que vio, fue un aparatoso accidente en donde había perdido la vida una mujer al chocar con un camión, El auto de Nora se veía completamente destruido y en el periódico decían que había sido muerta de un impacto contra el parabrisas y un fierro encajado en su costado. Alicia fue al funeral de su amiga y conoció a su familia con la cual compartió su experiencia y después de esto no se separo de ellos hasta la fecha.

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