La plumífera evolución de los dinosaurios.

Estamos acostumbrados a escuchar sobre como todos los seres vivos han evolucionado, sin embargo por cuestión de reflejo mental siempre que hablamos de dinosaurios, nos recuerdan a lo que Spilberg nos ha enseñado en sus películas, esos gigantescos reptiles que persiguen a los protagonistas de las películas; los pensamos como gigantescos reptiles de piel muy parecida a una serpiente, e incluso con escamas; el ejemplo mas claro es como este director pone al velociraptor.

En la actualidad muchas teorías han desbancado en el caso de los dinosaurios, ya que se dice que estos “reptiles colosales” no evolucionaron a reptiles más pequeños, sino en lo que hoy conocemos como aves.

Entre los dinosaurios emplumados que en la actualidad se conocen son: Beipiaosaurus, Caudipteryx, Dilong, Microraptor, Protarchaeopteryx, Shuvuuia, Sinornithosaurus, Sinosauropteryx y Jinfengopteryx.

Se tienen teorías de que función tenían las plumas en estos gigantescos animales, y se tienen diferentes opciones a esto; se dice que el plumaje les servia de abrigo; mientras que algunos otros investigadores no están de acuerdo con esto y dicen que les servían para el cortejo o mostrar un buen estado de salud; aunque algunos afirman que si estos son los antepasados de las aves simplemente este plumaje les servia para todo lo que se tiene pensado, tanto cortejo, como abrigo y reflejar buena salud, pues gracias a esto podemos ver que las aves actuales hacen distintos rituales de apareamiento y también gracias a su plumaje se abrigan del frío y se puede determinar la salud de un pájaro.

Ahora que se sabe que algunas de estas especies tenían plumas se comienzan a encajar muchas incógnitas sobre estos animales prehistóricos; y también gracias a esto podemos completar el aspecto de algunas especies de dinosaurios, tal es el caso de la especie conocida como “sinosauropterix”, una especie de dinosaurio terópodo,  la cual se descubrió con estas investigaciones que tenían una cola a rayas con plumas de color rojo y marrón, mientras que las primeras aves, que todavía no volaban, tenían plumas rojas y negras.

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