La piedra del destino

Cuando pensamos en una piedra en mi caso lo primero que pensamos es que es el material mas común que encontramos en la tierra, o quizá un insulto para alguien que en realidad es demasiado torpe y no hace nada, esto viene al echo que las piedras son intrascendentales y no sirven básicamente de nada; pero que pensarían que les dijera que precisamente una piedra es uno de los objetos más valiosos que pueden existir dentro de nuestro planeta.

Me refiero a la llamada “piedra del destino” esto se debe al valiosísimo  significado que ha tenido esta piedra y para quienes conocen su procedencia; esta piedra se encontró en diferentes lugares del mundo por su inaudita interacción durante la vida del hombre en la tierra; tenemos por ejemplo que durante el siglo XVIII se encontró en poder de Inglaterra cuando estuvo bajo el reinado de Eduardo I quien la robó a los escoceses quienes la tenían dentro de la abadía de Scone, y sobre esta piedra se hacían las coronaciones del patriarca Escoses durante muchos años.

Apenas hace algunos años Inglaterra devolvió a sus dueños los escoceses en una exquisita ceremonia y una firma de paz entre ambas naciones, esta se encontró desde fines del siglo XIII bajo la silla de coronación del trono ingles.

Hasta aquí ya tenemos dos evocaciones de la magnificencia de esta piedra, ya que en ambos casos se empleó para la coronación de los monarcas de dos diferentes países, pero ¿Por qué tanto alboroto por aquel artilugio? Si simplemente se trata de una piedra.

A esta piedra mucha gente también la llama “la almohada de Jacob”, exacto, aquel personaje que nos remonta a la biblia católica, y este se dice la utilizó para descansar durante su camino a Haran y en este fue donde mediante un sueño Dios se hizo presente para decirle que la tierra en la que se encontraba descansando se la daría a ël y a toda su familia venidera, esto lo tendría gracias a su bendición y esto a que se extendiera a oriente y occidente de donde pudiera llegar su vista, pertenecería a su familia y a sus próximas generaciones.

Lo siguiente que hizo después de su sueño Jacob fue erigir la piedra como un monumento que le recordaba aquel sueño en donde Dios le daba toda la tierra para su coexistir, así que a la piedra se le confirió cierta divinidad.

Posteriormente esta piedra fue llevada a Egipto en donde se la dieron a José, posteriormente Moisés la llevó durante el éxodo hacia la tierra prometida y es esta piedra la que fue tocada por la vara de Moisés y de donde surgió agua como lo dicen las sagradas escrituras católicas; años después esta piedra llegó a Canaán y sirvió para coronar a los reyes de Israel durante casi 18 años, se dice que esta sirvió de pedestal para el arca de la alianza ubicada en el templo del Rey Salomón.

Cuando Nabucodonosor invade Jerusalén fue el mismo profeta Jeremías quien huye con esta piedra hacia Egipto, esto sucede aproximadamente en el 602 A.C. aquí se dice que gracias a Jeremías la piedra llegó a Irlanda pues cruza gran parte de Europa junto con el Mediterráneo y la tiene en  su poder y guardada, para que en 498 d.C. Fergus se lleva esta piedra hacia Escocia en donde se autoproclama rey y es aquí en donde posteriormente es tomada por los ingleses como ya se comentó.

Esta “piedra del destino” ha sido partícipe de la historia en muchos aspectos y se ha considerado portadora de una especie de poder mágico, se le atañen el poder de la sabiduría, la salud y la riqueza a aquellos soberanos que son coronados sobre de ella, pero lo más importante de esta piedra es la trascendencia histórica y religiosa y por otro aspecto se dice por parte de los católicos es de un poder casi divino.

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