La pesadilla Recurrente

Todas las noches me despertaba por ese extraño sueño, no conocía a absolutamente nadie dentro de él, era cada vez más recurrente, los días que podía descansar correctamente eran tan solo esos días en que no soñaba nada pero de eso hacía casi 3 semanas, me comenzaba a volver loco, incluso ya había asistido a un doctor para que me dijera que es lo que pasaba con este sueño, el cual me disecciono directamente con un siquiatra  este me comenzó a medicar y a dar terapia, pero no importaba seguía teniendo ese sueño.

Incluso como maldición la noche de ayer lo había tenido dos veces, pero siempre era lo mismo, no sabía que es lo que pasaba al final de aquel sueño; estaba desesperado, me había puesto a pensar que quizá lo que me tenía más loco no era el sueño en sí; sino que no sabía lo que pasaba al final del mismo.

Un minuto antes de saber que es lo que va a pasar me levando de golpe en mi cama e intento volver a conciliar el sueño rápidamente para ver si puedo seguir la ilación del mismo, ¿Qué le pasa a toda esa gente?

He dejado de ir al trabajo, tengo tres días sin asistir, pues de verdad la locura ya esta haciendo estragos en la poca lucidez que me quedaba, la medicina dada por el siquiatra me mantiene todo el día con ganas de dormir, tal parece que ese doctor no hubiera entendido que lo que yo quería era ya no dormir para volver a soñar lo mismo; me dice que me estoy volviendo obsesivo compulsivo y que mi carácter se ha tornado un tanto violento hacia con los demás; pero como lo va a ser si este maldito sueño no me deja tranquilo.

Logré que me dieran unos días de incapacidad del trabajo, creo que es lo único que agradezco al psiquiatra, él cual me dijo debería estar más tranquilo y quizá la presión del trabajo es lo que esta haciendo que tenga este sueño como interpretación de algo en mi subconsciente; aunque que presión puede tener un comerciante del centro de la ciudad de México, sino es una nueva manifestación y de nuevo llegar tarde al trabajo, con lo cual los patrones ya están acostumbrados pues ellos también llegan tarde por que tampoco llegan a tiempo.

Ese día transcurría como una mañana normal, desperté como últimamente lo hacía, sobresaltado por el maldito sueño, así que lave mi cara y me dirigí a mi refrigerador a buscar algo de comer; a veces me sentía un poco solo y extrañaba a la familia y amigos que había dejado en el sur del país, en mi estado natal; me senté con un plato de cereal en la mesa y me dispuse a ojear la revista que había comprado la tarde del día anterior.

Repentinamente sonó el teléfono de mi casa y me levante a contestarlo; se trataba de mi patrón el cual no encontraba una mercancía y le urgía que me presentara para que se la diera, pues era una venta de un apartado; el cliente era ya de muchos años y temía perderlo, así que de mala gana me vestí sin bañarme y me pase la mano por el cabello para tratar de arreglarlo sin muchos resultados.

Tome un cigarro de la bolsa lateral de la chamarra donde los había puesto y lo metí a i boca prendiéndolo con un cerillo que aventé después de usarlo, regresé los tabacos a la bolsa y seguí mi camino hacía el transporte público donde acostumbraba tomarlo.

Me daba mucho miedo subirme a aquel microbus pues mi sueño transcurría dentro de uno.

Así que hice la parada y arroje el pedazo de cigarro que aun me quedaba solté la última bocanada de humo y trepe a aquella unidad; saqué el dinero necesario y sin prestar atención le pagué al chofer.

Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, no sabía si era real, todas las personas de mi sueño estaban en aquella unidad, desesperado, no sabía si era real o estaba soñando.

 

Y vino a mi el recuerdo de mi pesadilla recurrente, el niño de secundaria con la mochila, el hombre de traje que regañaba al niño por no bajar la mochila y dejar pasar, la guapa mujer con el espejo en la mano pintándose los ojos, la señora gritándole a su hijo de primaria que ya se estuviera quieto; todo parecía tal y como lo soñaba; estaba en shock, por un momento pensé que me había quedado dormido.

Estuve ausente intentando reactivar mi mente; pero nada sucedió, me helé y no pude ni mover un músculo, se estaba recreando mi sueño una vez más o acaso ¿había vuelto a quedarme dormido, y todo lo que recordaba antes era tan solo una anexión a mi sueño recurrente?

De nuevo volví a estar en mí por unos segundos y desesperado bajé de la unidad, no quería experimentar lo que seguía en mi sueño, así que le grité al chofer y baje desesperadamente de aquel transporte público.

Ya estando debajo recobrando el poco aliento, vi lo indescriptible; justo lo que pasaba en aquella pesadilla, a lo lejos vi como la unidad era golpeada fuertemente por un trailer que se pasaba el alto y vi como el microbus era arrollado hasta golpear en la pared de un edificio y vi con terror como mi sueño se hacía realidad.

Corriendo fui a ayudar como pude y logre sacar a algunas personas por las ventanas hechas pedazos y logré ver como muchos parecían sin vida, estuve ayudando hasta que por fin llegó la ambulancia y logre ver como sacaban a dos o tres personas sin vida.

Los sueños desaparecieron y nunca más volvieron a aparecer, sin embargo una nueva culpa no me dejaba dormir; ya que me puse a pensar que si hubiera seguido en el microbus, este no hubiera parado y nunca lo hubieran chocado; mi sueño se volvió realidad pero ahora mi culpa es la que me quitaba el sueño.

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