La magia de las infusiones…

 De seguro todos en casa hemos tenido alguna vez a alguien que nos dice “Tómate un tilo para que te tranquilices”… En mi caso, siempre me recuerdo con mis abuelos tomando infusión de toronjilen las tardes, según ellos esto aportaba felicidad, tranquilidad, aliviaba los dolores estomacales, limpiaba la piel, era termorregulador… Y quien sabe cuántas cosas más. Yo sólo lo tomaba y lo disfrutaba así como quien se reúne en Inglaterra a tomar el Té con galletitas.

Y es que las infusiones tienen lo suyo. En cuanto a este caso del Té, no es en Inglaterra que se tiene el dato más antiguo. Resulta ser que en el año 2737 antes de Cristo, el Emperador chino llamado Sheng-Tun lo descubrió de manera fortuita, sin siquiera imaginar que iba a perpetuarse en el tiempo y a través de diferentes culturas.

El emperador, solo bebía agua hervida, y durante un paseo por el bosque, cuando decidió descansar a la sombra de un árbol y beber un poco de su agua, unas hojas secas cayeron en su taza. El agua se tornó marrón y desprendía un aroma muy agradable así que el Emperador decidió probarla. Esa fue la primera de muchas tazas de té en la historia.

Luego el té dio las bases de la medicina tradicional china pero sólo fue popularizado como bebida muchos siglos después, pues era exclusivo para el emperador y las personas de la clase alta.

Hoy en día el té, y todas las demás infusiones están disponibles para quien requiera sus propiedades o simplemente guste disfrutarlas como cualquier otra bebida. De hecho muchas de estas pueden ingerirse también frías y ser muy refrescantes, como el caso del toronjil de mis abuelos, la menta, y las variedades de té. Y aquellas que se ingieren calientes pueden y son sustitutos del café en buena medida para aquellos que no deben consumirlo por cuestiones de salud.

Tomar el , así como infusiones de tilo, menta y toronjil, es una tradición que podríamos copiar por las ventajas que nos brinda en cuanto a salud física, pero sobre todo en cuanto a salud emocional, pues nos tomamos el tiempo para degustar algo de propiedades beneficiosas, y para compartir socialmente, y si no tenemos compañía entonces nos tomamos el tiempo para estar a solas con nosotros mismos.

Una taza de té o infusión puede hacer magia en nuestro cuerpo y en nuestro estado de ánimo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *