La leyenda del payaso parte 6: leyendas escolares.

Viene de la parte 5

Estando parado en la entrada de “chispas” me sentía frustrado y molesto por la situación, era el momento perfecto de enterarme de lo que había sucedido dentro del colegio, pero la mamá de Rodrigo, el niño que estaba celebrando su cumpleaños no me dejaba pasar por que estaba encargado con ella; Mauricio a mi espalda y no sabíamos que hacer, así que para no tener problemas con la señora y posteriormente con mi mamá di la media vuelta y me dirigí a un costado en donde se escuchaba un poco mejor.

La frustración se hizo más cuando vi mi reloj y me sorprendí para darme cuenta que tan solo me quedaban cinco minutos para enterarme de todo y poder platicar con Mauricio, así que a gritos le pregunte ¿como estaba?, cuando estaba a punto de gritarme su respuesta la mamá de Rodrigo me jaló del brazo hacia fuera del local y me jalo dentro de la plaza con Mauricio persiguiéndome, realmente fue una situación un poco cómica.

Mauricio se formó rápidamente a la cola del cine y compro un boleto para la película que veríamos y se formó junto a mi para entrar a la sala; la mamá de Rodrigo estaba muy molesta por la situación pues era bien sabido que Mauricio había sido corrido de la escuela por mala conducta, o al menos eso le dijeron a todos.

Sabes que niño, no quiero que te acerques a ninguno de los que vienen conmigo, fue lo que dijo la señora en tono muy grosero a mi amigo; inmediatamente Mauricio se le quedó viendo con mirada amenazadora y le contestó, ¿o sino que?; la señora jamás pensó tener una respuesta de mi amigo y enmudeció con un gestó de molestia y siguió jalándome del brazo, hasta que yo ya muy molesto y adolorido por los jalones le arrebate mi brazo de un jalón y le grite que me estaba lastimando; la señora paró en seco y me vio sonrojada, inmediatamente me alce la maga de la playera que llevaba y vi los dedos y las uñas marcadas en mi brazo a la altura del hombro.

La señora palideció y me voleo a ver con mirada de vergüenza; lo único que dijo fue. “perdón, no quería lastimarte”; a lo que respondí, no quería lastimarme pero si lo hizo; esto lo va a saber mi mamá. La señora se llevó la mano a la boca al ver lo morado de mi brazo y el sentirse culpable del echo.

Me quede parado por un breve periodo y todos ingresaron a la sala menos la mamá de Rodrigo, Mauricio y yo; me quede viendo a la señora y le dije; esto no tiene porque saberse, es muy fácil, le prometo que no me voy a salir del cine, se lo juro, lo único que quiero es platicar un rato con mi amigo con el cual tiene mucho tiempo no lo hago; la señora abnegada movió la cabeza de arriba abajo y me dijo, bueno pero solo 20 minutos en lo que pasan los cortos de la película, ¿tenemos intrato?; y ahora yo asentí con la cabeza. La señora dio la vuelta y me miro para decirme; en 20 minutos vengo por ti, yo conteste, ok.

Y Mauricio y yo nos dispusimos a ir a una de las bancas del cine a platicar largo y tendido lo que en estos meses nos había ocurrido pero solo teníamos 20 minutos para hacerlo; para comenzar lo primero que le pregunte fue; ¿de donde sacaste el dinero para el cine?; a mi mamá me dejo en la plaza por que tiene una junta de trabajo en un café de aquí y ya sabes que cuando me abandonan me dan dinero.

Ok, ¿por que no me has hablado?, le pregunte a mi amigo, la verdad es que mi mamá no me dejaba usar el teléfono, después de que salí de la escuela se quedo por casi dos meses a cuidarme y perdió su trabajo, pero ahora ya tiene uno nuevo y después de muchas visitas al sicólogo decidí que lo mejor era no involucrarte en mi vida, soy una mala influencia.

Solté la carcajada cuando vi que me miraba muy serio y sin reírse, lo siento, le dije; el me dijo, no te preocupes y me dio una palmada en la espalda; ¿bueno entonces por que te fuiste de la escuela?; me contesto,  la verdad ni yo lo se bien, mi mamá me saco del colegio por lo que le dijo una monja que había dicho Don Panchito después de que salio de la covacha.

Después de que encerramos a Don Panchito, parece que cuando lo encontraron y lo lograron sacar de la covacha, lo encontraron muy mal, se encaneció en cuestión de una noche y parecía que había visto un muerto, las monjas que lo sacaron cortando el candado con segueta dijeron que estaba diciendo que el payaso vendría por el niño que había logrado que lo trajeran a la vida y le daría las gracias matándolo para poder vivir un poco más. Mi expresión se puso seria y escuche todo lo que tenía que decir.

Sigue en la parte 7

Sin comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *