La foto

La fotoDaniel y Laura eran una pareja joven con 2 hijos Mario y Esteban de 5 y 6 años de edad respectivamente, cierto día la Madre de Laura enfermo gravemente y desafortunadamente la desahuciaron, por lo que la tuvieron que llevar a vivir con ellos a su apartamento hasta esperar lo peor, la mujer llamada Irma no quería darles molestias, pero Laura era lo único que tenía en el mundo, pues había sido madre soltera durante toda la vida de Laura, y nunca conoció a su padre ni se enteró de su nombre, lo cual nunca había afectado a Laura en absoluto.

Los niños adoraban a su abuela y constantemente estaba atentos a lo que le sucedía a ella; una tarde Daniel y Laura partieron a la casa de Irma para recoger algunos papeles importantes según ordenes de ella, y así cuando ellos regresaron al apartamento vieron que Irma se encontraba realmente fatal, había perdido la conciencia, lo que les hizo de inmediato llamar a su médico de cabecera; el médico llegó tan solo a unos 10 minutos y les dijo que esperaran lo peor que el final de Irma se apresuraba estrepitosamente.

Irma en cama jamás se pudo volver a levantar hasta unas semanas después cuando ocurrió algo que les platicare más adelante. Irma aposentada en la cama del cuarto de huéspedes del apartamento de Laura y Daniel hizo pasar a la pareja y les dijo que no había necesidad de seguir pagando alquiler del apartamento, que su casa era la herencia de Laura y podían ir a vivir ahí cuando quisieran, que trajeran de inmediato un notario y que harían los trámites necesarios para un testamento; de mala gana Laura convenció a Daniel que hicieran caso a su madre y así fue como ellos aparecieron de inmediato en la herencia de la señora.

Pocas semanas pasaron y la condición de Irma se agravó seriamente, afortunadamente coincidió con las vacaciones de verano y eso hizo que Laura tuviera aun más cuidados de su madre pues ella era maestra de primaria y las vacaciones le vendrían de lujo para cuidar a su madre y a sus pequeños hijos.

Esas fueron las peores vacaciones de su vida; una tarde vio que los niños salieron gritando de horror de su cuarto, Laura los tranquilizó y les pregunto ¿Qué pasaba?, los niños dijeron que estaban coloreando y dibujando cuando un hombre extraño salió de su closet, Laura entró con un sartén en la mano pero solo vio la puerta del armario abierta y pensó que los niños le jugaban una broma, con lo que ella quedó más tranquila, pero poco a poco los niños hablaban de este señor más y más frecuentemente, incluso ellos ya le habían puesto un nombre y le decían “el coco”.

Una noche que su madre Irma tenía dolores insoportables ella se quedó a su lado para poder dormir, justo cuando el despertador electrónico marcaban las 3 ;12 de la madrugada y su madre ya había podido dormir, Laura sintió como si alguien se acomodara en su cama y se sentara mirándola, ella muy nerviosa abrió los ojos y vio a un hombre de complexión delgada, barbado y con anteojos mirándola, de inmediato su madre despertó girando la cabeza y ella saltó del terror y salió del cuarto gritando, lo cual a todos causó extrañeza pues ella no se podía mover por los dolores, justo detrás de ella el hombre sentado junto a laura se puso de pie y como si fuera de una película flotó hasta la puerta donde se encontraba Irma y dijo unas palabras a ella “tu ya no perteneces aquí, e venido por ti como prometí”; Irma dio un grito de terror desmayándose sobre la alfombra, e inmediatamente Daniel se hizo presente y detrás de él los niños aparecieron en la puerta.

Ella realmente en shock platicó a su esposo lo que había sucedido, y Mario intervino diciendo que “el coco” no era mala persona que jugaba con ellos y los hacía reír, que al principio Esteban le tenía miedo pero ahora ellos eran los mejores amigos; la pareja se quedó mirando uno al otro y en ese momento Irma recobró la conciencia; Daniel la tomo en brazos y la volvió a depositar en la cama y los 5 permanecieron en ese cuarto sin decir nada e intentando dormir; los primeros que cayeron dormidos fueron los niños y después Irma, finalmente Daniel y Laura no durmieron en toda la noche.

Daniel no podía creer lo sucedido pues el o creía en nada de esas cosas, así que puso cámaras de video que pidió prestadas en toda la casa y su sorpresa fue mayúscula al ver unas especies de orbes de color azul intenso volando en su departamento; lo que realmente lo impactó fue el ver a sus hijos platicando con una de esas orbes y carcajeándose no le tenían miedo.

Poco a poco la salud de Irma se fue deteriorando más rápido y los constantes avistamientos del “coco” eran más frecuentes incluso a Daniel ya le había tocado conocerlo una vez que llegaba a su casa y el hombre estaba parado fuera de la puerta del cuarto que ocupaba su suegra como si esperara algo.

Pasaron un par de meses así hasta que finalmente la enfermedad acabo con la Salud de Irma y murió, todos estaban un poco tristes pero a la vez aliviados pues ver a Irma sufriendo era lo peor del mundo.

Pasaron un par de meses más y Laura fue a la casa de su madre a guardar sus cosas y empacarlas en el cuarto de tiliches para poder ocupar la casa posteriormente y cumplir la voluntad de su madre de no seguir pagando rentas.

Ella quedó helada al ver a uno de sus hijos traer una fotografía y decir, mira mamá es “el coco”, ella tomo la foto y vio a aquel hombre que los estaba atormentando en la enfermedad de su madre, tembló de miedo y dejo caer el cuadro para que el vidrio se hiciera trisas, pronto volvió en si y pudo leer algo en la parte posterior de la foto.

“Irma eres el amor de mi vida, no podré vivir sin ti nunca más, si muero antes que tu vendré por ti para que nuestro amor sea eterno y te esperare en la muerte” Arturo.

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