La escalera Santa de San Juan de Letrán

En Roma muy cerca del Vaticano se encuentra la Basílica de San Juan de Letrán  enfrente se encuentra ubicado un edificio (que se mando a construir por Sixto V entre 1586-1589) que la alberga la  escalera Santa la cual  como su nombre lo indica tiene una gran importancia para los cristianos, esta fue traída por Elena de Constantinopla (Santa Elena)  madre de Constantino I en el año 326  del Palacio de Pilatos en Jerusalén y dicha  escalinata fue usada por Jesús  en lo que fuera su pasión.

Consta de 28 peldaños de mármol la cual fue recubierta con madera de nogal en el año 1723, para protegerla además de tener  espacios protegidos con cristal  en donde se indica que hay restos de  sangre derramada por Cristo. Tiene escaleras laterales que se usan para acceder al siguiente nivel para los visitantes que no suben por  ella. Dentro de este recinto existen reliquias muy significativas como por ejemplo,  una sección de la mesa de la última cena.

Para los cristianos la escalera es un hito muy importante y por lo tanto muy visitado, el papa  Pío VII en 1817, había otorgado a aquellos que subiesen una indulgencia de nueve años por cada escalón, posteriormente el papa Pio X, concedió la indulgencia plenaria (el perdón de todos los pecados, claro con el antecedente de una confesión y comunión previa) y para que esto sea así hay que subir la escalera  de rodillas cada uno de los escalones, se cree que si intentas subir de pie te caerás.

La madera que cubre la escalera con fin de protegerla ha sido desgastada por el uso a través de los años y  tiene ya algunas ondulaciones, sumada a la cantidad de fieles que suben la escalera, es difícil precisar si lo incomodo y doloroso que resulta subir esta escalera es por la cantidad de pecados o por la situación  de muchos files subiendo cada quien a la par y a su propio ritmo.  En ella se pueden ver personas de distintas edades,  y al llegar a la cima de la misma se puede ver una imagen de un Cristo en la cruz que aunado a la fe es una aliciente en el lapso de asenso de esta, ya que por las características de la misma el tiempo parece detenerse.

 

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