La criatura de Alpozanga.

Se han descrito en numerosas historias de ciencia ficción tierras inimaginables dentro de nuestro propio mundo; estas fueron encerradas en alguna zona inaccesible para el hombre y es por eso que no se han podido encontrar. Dentro de ellas viven criaturas que en nuestro entorno ya no existen pero que algún día existieron dentro de él, dinosaurios, animales y plantas que convivieron en donde ahora existen los humanos; se dice que muchas de estas criaturas no desaparecieron en su totalidad; y existen muchísimas leyendas e historias sobre este tipo de animales, tenemos al más famoso espécimen el monstruo del Lago Ness el cual se dice que es una especie de dinosaurio de cuello largo, se conocen ejemplares voladores parecidos a un terodáctilo en zonas africanas, así como una especie de tiranosaurio dentro de estas mismas tierras, incluso mamuts viviendo en zonas inhóspitas de nuestro planeta; pero este animal de el que les voy a contar es oriundo de América, exactamente de México dentro de un poblado de Tlaxcala llamado Alpozanga.

Hace algunos años escuche de mi cuñado una historia la cual incluía una criatura parecida a un dinosaurio emplumado algo parecido a un velocirraptor de los que salían en la película de Parque Jurásico de Spielberg; se cuenta que en este poblado se tenía un día del año en especial en donde la gente no salía y se le dejaban alimentos en la plaza del pueblo; para que este animal no les trajera malos augurios ni matara a su ganado.

Investigando un poco más sobre el tema que me interesó encontré el origen de esta leyenda que sucede en este poblado de Tlaxcala llamado Alpozanga, aquí una vez al año aunque no se tiene una fecha exacta se le dejan presentes en comida a una criatura que baja rápidamente y se queda aproximadamente un par de horas devorando los alimentos que se le proporcionan por parte de los habitantes de este lugar, mucha gente a pesar de no haber visto a la criatura lo hace por costumbre familiar. Se le dejan piezas de pollo, o pedazos grandes de carne, ellos saben cuando es el momento, pues un par de noches antes se escuchan una especie de gruñidos en toda la localidad, así que se sabe que al día siguiente los negocios y las actividades se verán frenadas para alimentar a lo que ellos le dicen “la criatura”; los locales, cooperan entre ellos y dejan algo así como media vaca en canal y unos 15 pollos sobre la plaza central del poblado, cierran puertas y ventanas y todo ese día no salen de sus casa, se dice que los más valientes han logrado ver lo que parece un dinosaurio de pequeñas dimensiones con dientes afilados que baja del cerro corriendo a una velocidad inimaginable, tiene patas largas y brazos diminutos y un cuello un tanto alargado, de hocico como cocodrilo pero redondo y más corto. La criatura mientras come hace ruidos amenazadores y devora rápidamente, para en unas 2 o 3 horas emprender el camino hacia el cerro y volver a hacer el característico sonido aterrador, así es como lo describen los oriundos del pueblo.

Los residentes de Alpozanga no regresan a sus labores ni salen de sus casas a pesar de que “la criatura” desaparece, pues se cuenta que no siempre queda satisfecho y se ha comido algunas mascotas como perros y gatos e incluso parte de un caballo y algunas gallinas en el trayecto de regreso a su casa.

Lo que pone en duda esta leyenda es la falta de pruebas incluso la poca información que existe de este caso en Internet y sobre todo la nula existencia de fotografías que hagan fiable el caso de “la criatura de Alpozanga” así que por favor si algún lector sabe un poco más sobre este tema o donde recopilar datos con gusto recibiremos su contribución y apoyo para este foro.

Comentarios

  1. Por Angel

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