La casa Matusita, historia real

La casa Matusita ubicada en el centro de la ciudad de Lima-Perú, donde hoy en la primera planta se encuentra una entidad bancaria,  pero en la segunda planta nadie la puede habitar. La leyenda cuenta que solo en le segundo piso de dicha casa ocurren hechos paranormales, debido que en la casa vivía un señor muy perverso que maltrataba a sus dos sirvientes, hasta que un día los sirvientes decidieron cobrar venganza, ese día dicho señor ofrecía un almuerzo a unos invitados, los sirvientes optaron por ponerle potentes alucinógenos, para causarle trastornos psicológicos al tirano patrón, luego de haber sido servidos los platos los sirvientes esperaron en la cocina para ver sus resultados, al escuchar ruidos extraños provenientes de la sala, ellos imaginaron que su macabro plan había tenido éxito, pero la sorpresa fue que al salir presenciaron una escena escalofriante, el jefe y los invitados se hallaban muertos de una forma violenta y terrorífica, la sangre estaba por doquier, los cuerpos mutilados esparcidos por todo el recinto. Los sirvientes fueron internados de por vida a un manicomio, nunca pudieron reponerse de dicho evento, las autoridades les atribuyeron los asesinatos, pero ellos nunca lo aceptaron y decían que eran cosas del demonio.

Más víctimas

Años después, un párroco haciendo caso omiso de las leyendas que se tejían en la Casa Matusita, decidió hacer una cura y un exorcismo a la casa, al  poco tiempo de ingresar a la vivienda escuchó lamentos, y su desesperación fue tal, que no pudo salir y murió en el intento, inclusive se dice que lo encontraron lleno de escupitajos producto del repudio de los espírtus malignos del lugar.
A mediados de los años 70, un famoso conductor de televisión,  Humberto Vilches Vera, hizo una apuesta frente a cámaras, que el podría pasara una semana en la casa embrujada, sin sufrir ningún trastorno ni muerte. Solo ingresó con cámara en mano, pero al cabo de las 2 horas, el conductor salió corriendo despavorido, propinando insultos e improperios, inmediatamente fue recluido en un centro psiquiátrico, no se supo más nada de él, y no volvió a salir por televisión, se negó hablar del tema.
¿ Mito o verdad ?

Despúes  de aquellos acontecimientos nadie ha querido comprobar su veracidad, aún sigue desabitada la planta alta, no se hicieron más investigaciones y el dueño del lugar nunca más pudo arrendar dicha propiedad.

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