Hitler y la simbología nazi

La llegada al poder del partido nazi fue atribuida a las prácticas ocultistas; el propio Adolf Hitler estaba fascinado por las artes oscuras.

Una de las figuras mas importantes para Hitler fue Landolfo II, un notorio tirano del siglo IX; este estaba totalmente identificado por el odio racial que demostraban los dos.  La ambición de poder de Landolfo le había llevado al estudio de artes mágicas, y por esa razón fue excomulgado en 875. Pero existía un detalle con el cual se sintió plenamente identificado Hitler con el Führer del siglo IX: al parecer, Landolfo había sido parcial o totalmente castrado,y este se identificaba con él ya que Hitler era monorquídico; es decir, sólo tenía un testículo.

La manía de poder de Landolfo y su similaridad anatómica con él, debió de impresionar al joven Adolfo, y suponemos que lo mismo sucedió con la magia negra, además sabemos que Hitler se fijó en los símbolos mágicos desde el comienzo de su carrera política.

Algunos de los símbolos que Hitler utilizó fueron por ejemplo, La svástica que siempre fue un símbolo de la buena suerte, desde los tiempos más antiguos y en numerosas naciones; ha sido hallada en objetos chinos, mongoles y americanos, aunque jamás, curiosamente, entre los pueblos semitas (judíos y árabes). La palabra svástica (o svastika) proviene del sánscrito su asti, que significa, traducido literalmente, bueno es. De hecho la svástica, con sus brazos suspendidos como si el conjunto girara en el sentido de las agujas del reloj, simbolizaba el Sol, los poderes benéficos de la luz; salvo que Hitler la empleó de una diferente manera, la tradicional svástica orientada hacia la derecha debía ser invertida para formar una evocación del mal, la degeneración espiritual y la magia negra.

Hitler se obsesionó con la posibilidad de hacer oscilar un péndulo sobre un mapa para encontrar objetos ocultos. La idea fue presentada a sus ayudantes por un arquitecto llamado Ludwig Straniak, otro oculista aficionado. Straniak demostró ante oficiales de la armada alemana su habilidad para localizar artefactos en el mar, haciendo oscilar un péndulo sobre un mapa. Dando como resultado la localización de un barco en misión secreta.

La creencia de que los planetas forman una órbita espiral llevó a afirmar al régimen de Hitler que, originalmente, había cuatro lunas alrededor de la Tierra; la presente es la única que queda. La última colisión de una luna con la Tierra, hace unos 13.000 años, causó, según él, la desaparición dela Atlántida, el continente que los nazis consideraban la cuna de la raza aria.

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