Historias de Hospital: La muerte en el quirófano

Ya he platicado un poco sobre la persona que nos manda estos relatos sobre el hospital en el que ella aún trabaja, en esta ocasión les platicare otra historia que me fue contado por ella, y aunque no lo vivió directamente es muy sonado en la clínica que ella trabaja e incluso en el mundo médico.

Carlos era un reconocido médico cirujano dentro de aquella institución había pasado gran parte de su vida en esa clínica y aunque en realidad no era tan grande de edad él sentía que había pasado muchísimo tiempo.

Era temporada de fin de año, cuando curiosamente se tiene más gente por lo menos en esa clínica, así que Carlos no había parado de trabajar ni un instante por problemas con los trabajadores, así que el director de la clínica se decidió a contratar más personal para que no les fuera tan pesado a los cirujanos y siguieran teniendo el status de los mejores de la zona, así que capacitó a 3 doctores que a pesar que eran mucho más grandes que él quedaría de su jefe inmediato, así que pronto tuvo buena relación con aquellos médicos dos mujeres y un hombre los cuales ya eran reconocidos en el ámbito y la administración del hospital les había dado al precio para que migraran con ellos.

Así que pasaron 2 semanas con capacitaciones y su jornada normal de trabajo, creo que en esas dos semanas si Carlos había dormido unas 8 horas era demasiado, su cuerpo ya no lo resistía más, así que se acerco el director del hospital y le ordenó que se tomara unas 2 semanas de vacaciones y descansara plenamente pues era su mejor elemento, Carlos negó rotundamente y siguió con su vida de hospital.

Afortunadamente esos dos últimos días logro hilar unas 4 horas de sueño y se sentía un poco más repuesto, pues la vida en el hospital ya no era tan grata después de cientos de operaciones diarias. Un día caminando hacia una operación importante, realmente agotado Carlos encontró de vuelta a Rogelio el jefe de médicos del hospital, quien le dijo que se veía fatal, que se fuera a descansar y él tomaría su cirugía siguiente, Carlos negó rotundamente y siguió adelante, sin embargo Rogelio le dijo que lo acompañaría en su cirugía para ver que todo estuviera bien, así que ambos entraron a quirófano y una cirugía de rutina se volvió una de las más complicadas en la carrera de Carlos, y no por su cansancio sino por las complicaciones que se dieron con la persona que operaban.

Pasaron muchas horas y junto con Rogelio a su lado Carlos estaba cada vez más exhausto, los empleados del hospital que ayudaban también estaban muertos tras casi 9 horas de operación continua, el hambre ya hacía mella en todos ellos pero lo que más tenían todos ellos era una sed espantosa, así que comenzaron a hablar de bebidas y cosas referentes al agua, desafortunadamente el día había sido demasiado complicado y todos los quirófanos estaba saturados y todo el personal dentro de los mismos.

Paso una hora más y cada vez era más complicada la situación de aquella persona que operaban, y la sed que todos sentían ya era atroz, pero nadie se movía por que en realidad estaban muy ensimismados con aquella critica situación; repentinamente se abrió la puerta del quirófano de golpe y apreció una joven por la puerta.

Los doctores voltearon a verla fijamente y Carlos se le quedó mirando fijamente, se trataba de una muchacha de apenas unos 19 años, de cabello realmente obscuro y una tez que parecía transparente, de un color lechoso que jamás había visto, su cara era hermosa, además que no estaba mal de atributos físicos, tras esa bata quirúrgica se le podía ver poco más que amuchas otras doctoras que Carlos hubiera visto, sin embargo era una joven que por lo menos él no conocía, así que de inmediato pensó que se trataba de una de las contrataciones del nuevo personal del hospital, la joven saludó amablemente a todos y todos respondieron al saludo, de pronto de reojo Carlos vio como ella acercaba una mesa de ruedas y depositaba vasos desechables y una jarra de agua en ella; sirvió unos cuantos vasos y uno por uno el personal comenzó a beber.

Carlos fue el último junto con Rogelio en beber el agua que realmente los trajo de nuevo a la vida, la joven se postró junto a la mesa hasta que todos bebieron y de nuevo tomó los vasos, los apiló y preguntó ¿alguien más desea agua?; los médicos y el personal agradecieron y la joven volteó a ver a Carlos, Carlos levantó la mirada y ella le dijo.

“Doctor debe descansar un poco sino le va a pasar lo que a esta persona”, así que de pronto él la miró fijamente y dibujo una sonrisa inútil de ver por el tapabocas que llevaba, la mujer le guiño el ojo y cruzó por la puerta, en ese instante el paciente sobre la mesa entró en estado crítico y murió fulminantemente en cuestión de segundos.

Todo terminó de pronto y Carlos se sintió frustrado por tantas horas en vano, sin embargo Rogelio lo reconfortó y pronto salieron del quirófano; Rogelio y Carlos se limpiaron y cambiaron y se dirigieron hacia la sala de doctores en donde platicando dijeron que de nuevo darían las gracias a la nueva asistente que les había llevado agua, cual fue su sorpresa al preguntarle a todo el personal del hospital sobre donde se encontraba la nueva mujer que les había ayudado, y cuando solo tuvieron una negativa de todo el personal medico diciendo que la mujer descrita no trabajaba con ellos, los dos asombrados fueron con el director del hospital, el cual al ver a Carlos entrar por la puerta inmediatamente lo regañó por no tomar las vacaciones, Rogelio y Carlos se sentaron después del regaño frente a su jefe directo y preguntaron sobre el nombre de la nueva muchacha, a lo cual tan solo escucharon que estaban locos que  el hospital tan solo había contratado 3 médicos nuevos y ni uno mas, los dos se voltearon a ver y consternados contaron su historia al Director, el cual con una mirada muy seria se les quedo mirando y les dijo.

Ya había escuchado historias similares, en algunos otros hospitales la descripción de la mujer es exactamente idéntica en todos los casos, desafortunadamente siempre aparece cuando alguien morirá, a lo que se le atribuye que sea la propia muerte.

Carlos sintió desmayarse por un momento y recordó las palabras de la mujer las cuales resonaron en su cabeza, e inmediatamente pidió vacaciones y no solo dos semanas pidió todo un mes que le debían, así es como termina nuestro relato y ojala y les guste tanto como a mi me gustó.

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