Como la mayoría de las civilizaciones mesoamericanas, el imperio Inca tiene un inicio legendario, el cual habla de los hermanos Ayar, quienes nacieron después del gran diluvio, para ser precisos en la montaña Pacaritambo.
Cuenta la leyenda que aún siendo jóvenes los hermanos de nombre Ayar Manco, Ayar Cachi, Ayar Ucho y Ayar Auca partieron de la montaña Tampu Tocco acompañados de sus esposas, al contemplar la pobreza de su pueblo decidieron emprender lo que sería el viaje más memorable de sus vidas para encontrar tierras de mayor prosperidad, su viaje lo realizaron en compañía de otras 10 familias hacia el sudeste.
No fue para nada un viaje sencillo, incluso surgieron problemas entre los mismos hermanos llegando al grado de que en algún momento quisieron asesinar a Ayar Cachi, motivo suficiente para acordar con ellos llevar semillas y agua a las cuevas de Pacarina, donde junto con su sirviente se encerró con una gran piedra en la cueva de Capac Tocco y jamás volvió a salir.
Los otros tres hermanos siguieron con su camino, en el transcurso del viaje se encontraron con un ídolo de piedra al cual temieron y respetaron a excepción de Ayar Uchu, quien con una gran muestra de valentía, salto sobre la estatua quedando convertido en piedra instantáneamente.
Los dos hermanos restantes siguieron andando en búsqueda de las nuevas tierras, en el transcurso del viaje Ayar Auca se convirtió también en piedra en la Pampa del Sol.
Ayar Manco, el único hermano sobreviviente, finalmente llegó a Cuzco, terminando de esta forma su largo viaje encontrando buenas tierras, hundió su bastón de oro en aquellas majestuosas y fértiles tierras dando origen de ese modo al poderoso imperio Inca en nombre de su Dios Wiracocha, aquel legendario lugar fue bautizado con el nombre de Cuzco (ombligo en quechua) y rápidamente se convirtió en la capital de Tahuantinsuyo.


Es el mejor relato sobre esta historia, esta bien explicado y muy claro, es totalmente fácil de entender.
Buen Trabajo!