Había matado a una bruja sin querer…

Contaba la abuelita de una amiga, la cual era originaria del estado de  Guerrero, que ella vivía en un cerro  y que cuando  ella caminaba por el campo era muy frecuente encontrar víboras que se atravesaban en  su camino, por lo que cada vez que salía iba preparada con una vara el objetivo de esta era para defenderse, con la cual  golpeaba en la cabeza a las víboras  para matarlas y después las recogía y  se las llevaba para quemarlas.

Un día que iba por el campo le  salió de repente una víbora, la tomo tan descuidada que  la asusto, así que utilizo su vara para golpearla y una vez muerta procedió a llevársela para quemarla. Lo increíble del asunto fue que la víbora que supuestamente había matado y  quemado no había dejado rastros, ni cenizas, ni pedazos de víbora muerta y medio quemada, no había nada, parecía haber desaparecido.

Aun con la intriga se fue a dormir, cual seria su sorpresa que al día siguiente fueron a buscarle a su casa, le dijeron que su comadre se encontraba delicada de salud y que había pedido hablar con ella, por lo que ella decidió salir a verla.

Al llegar a casa de su comadre el impacto fue mayor, al encontrarla moribunda, pero sin duda lo que más llamo su intención fueron las  señas de quemaduras que mostraba su cuerpo.

Al verla su comadre le dijo: Comadre discúlpame yo quería asustarte…

Y entonces su comadre murió…

Quien hubiera creído que su comadre era bruja y que se había convertido en víbora para asustarle y sin querer la había quemado y de esta forma matado…. había matado a una bruja

Eso era lo que relataba su abuelita…

Ahora le quedara la duda si es en verdad una víbora la que cruce en su camino u otra bruja con mala suerte.

 

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