Gracias por todo

Agradezco a todos los lectores de este blog por su constante lectura, gracias a ellos hacemos lo posible por recopilar las historias más aterradoras que podemos, esta historia me fue contado por un personaje que quiere quedar en el anonimato y le agradezco su confianza por relatarme esta anécdota para que yo se las pueda contar; el relato comienza así.

Jorge era un peluquero que había estado en esa zona de la ciudad desde que tenía uso de razón, desde muy pequeño su padre también dedicado a la peluquería le había enseñado el oficio y el con gusto aprendió desde sus 12 años, siendo uno de los peluqueros más jóvenes del rumbo, así pasó toda su vida dentro del local que se encontraba en la casa que le había heredado su difunto padre, sin embargo el había podido hacer su vida casándose con una buena mujer y aunque nunca tuvieron hijos siempre los había querido tener, desafortunadamente desitió cuando llego a sus 60 años de edad.

Jorge conocía a todos los de la zona y él era el encargado de cortarles el cabello a la mayoría de los que por ahí vivían, una tarde cuando Jorge tomaba un trago a su refresco mientras veía la tele y esperaba a su siguiente cliente, se aproximo “el bachas” un joven del barrio conocido por todos por estar en malos pasos; sin embargo Jorge lo consideraba muy cercano a él pues todos los días iba a platicar de menos una hora mientras le ayudaba a barrer el piso lleno de cabello y era siempre recompensado con una torta de doña Mary la vecina que se encontraba a 3 locales de Jorge.

Esa tarde Jorge vio un poco triste al bachas y se puso a platicar con el mientras barría el negocio, aquel joven le platicó que su mamá lo había corrido de la casa y que estaba realmente triste, le platicó a Jorge que el maldito vicio no lo podía dejar y que estaba harto de alejar a la gente que más lo quería, sin embargo Jorge le brindó ayuda y lo dejó vivir por unos días en la peluquería en lo que conseguía un trabajo formal; lo realmente curioso es que Jorge jamás conoció su nombre hasta un poco de tiempo después.

Así pasaron 3 semanas y vio como el joven de verdad se alejaba de las drogas gracias a la ayuda de Jorge, él hizo el papel de su padre durante esas semanas y le había enseñado la profesión de peluquero, la cual había logrado aprender rápidamente y Jorge pudo darle un trabajo más estable por unas semanas más, sin embargo un día el bachas llegó muy contento diciéndole a Jorge que había encontrado conseguir un trabajo en una estética no muy lejos de ahí, aunque a Jorge le dio un poco de envidia que el joven de 19 años se fuera con la competencia logró entender que el no podía pagar el sueldo que le daban a aquel joven.

El bachas se fue de vivir de la peluquería y siempre estuvo agradecido con Jorge por ayudarlo a alejarse del vicio y consiguió que su mamá lo aceptara de regreso en la casa, incluso un día la mamá del bachas fue a regalarle una canasta de frutos en agradecimiento de ayudarle a su hijo a ser un hombre de provecho, Jorge lo aceptó gustoso e invitó a la señora a comer esa tarde a su casa junto con su hijo, pero ella muy apenada se negó y salió corriendo de la peluquería que estaba llena a esas horas.

Esa misma noche justo antes de cerrar, Jorge barría los últimos indicios de su trabajo, y se abrió la puerta de un solo jalón, Jorge asustado volteó la cabeza y logro ver a tres jóvenes de unos 17 años muy mal vestidos y dos con activo en las manos; Jorge se puso serio y les pregunto si podía hacer algo por ellos.

El joven que se encontraba en sus cinco sentidos le dijo que buscaban al bachas, a lo que Jorge contestó que ya no trabajaba ahí y que ya no vivía por la colonia, a lo que el joven muy enojado respondió, dígale a ese mal nacido que ya se lo cargo el payaso, por no pagar y querer zafarse del negocio; Jorge vio como uno de los que venía más drogados con su puño rompió un cristal de la entrada, sin embargo él no hizo ni dijo nada y los vio partir. Un poco espantado regresó a la escoba y fue a barrer los cristales rotos; justo cuando apagó la luz del negocio pudo ver una silueta parada en la puerta del local, él corazón le dio un vuelco y pensó que se trataban de los mismos mal vivientes que hacía unos 40 minutos lo habían ido a visitar, sin embargo cuando su vista pudo ver aquella silueta bajo la noche se fijó que se trataba de el bachas, Jorge prendió la luz pero solo vio como el foco se fundía de inmediato dejándolos de nuevo en penumbras, el bachas se sentó en una de las sillas de clientes y saludo de lejos a Jorge, él un poco espantado le preguntó si se encontraba bien, pero el bachas solo asintió con la cabeza; el joven lo interrumpió y le dijo, Don Jorge no puedo estar mucho tiempo solo vengo a darle las gracias por todo lo que ha hecho por mi e intentar hacerme una persona de bien, sin embargo de esta vida nadie sale, Jorge se dispuso a ir hacia donde estaba pero repentinamente el foco volvió a la vida dejándolo momentáneamente lampareado, como pudo vio como la silueta del joven cruzaba la puerta casi corriendo y poco a poco su vista se acostumbraba de nuevo a la luz.

Se sentó en las sillas de clientes y 3 minutos después tocaron en uno de los cristales de la puerta del local, volteó muy de prisa y vio a dos policías tras el cristal, pronto se paró y les abrió la puerta, buenas noches señor, usted conoce a Esteban Ruiz Álvarez, a lo que jorge pensó rápidamente y contestó que no lo conocía,  uno de los oficiales le dijo que la vecina le había dicho que incluso había vivido dentro de la peluquería a lo que pronto relaciono el nombre con su amigo el bachas, él les pidió perdón pero no sabía como se llamaba en todo ese tiempo, el oficial le dijo que no se preocupara, pero que se sentara, Jorge extrañado así lo hizo y el otro oficial le dijo; le traigo una muy mala noticia mi jefe, acaban de matar al bachas hace aproximadamente uno hora, unos drogadictos lo navajearon y perdió la vida inmediatamente, sin embargo ya fueron detenidos y venimos a decirle de su perdida por si usted sabe si el joven tenía más familia.

Jorge palideció e inmediatamente después de escuchar esta última palabra calló desmayado de la impresión, y despertó tirado en su cama con su esposa junto a él con una botella de alcohol en su nariz, y los oficiales uno de cada lado, jefe lo dejamos descansar se que fue una noticia difícil para usted y lo sentimos mucho, por favor cuando se sienta mejor pase a la delegación de policía de la zona y ahí le dirán que hacer; cuando recobró el conocimiento no lo podía creer, ¿Cómo lo habían matado hace una hora si apenas hace unos minutos lo había visto? Su cabeza no cavilaba la situación, sin embargo entendió mucho tiempo después que el espíritu del bachas lo había ido a despedir y a darle las gracias.

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