En la ciudad de Iberá, cuentan los habitantes de la zona que en ciertas noches se puede oír y ver extraños sucesos provenientes del tercer piso de la Escuela Técnica Nº7, un gran colegio de esos de estructuras antiguas, que abarca toda la manzana.

Esta historia comenzó como una simple historia que nadie creyó, pero con el paso del tiempo mas y mas gente admite haber visto u oído algo extraño.

Todo comenzó cuando una noche, un grupo de adolescentes de esa ciudad estaban yendo a una fiesta, se reunieron en la casa de uno de ellos para luego caminar todos juntos hacia el lugar del festejo. Esperaron un tiempo hasta que el ultimo llegara y comenzaron su caminata.

Todo iba normal hasta que llegaron a la cuadra del fantasma. Al pasar por la vereda de enfrente del colegio, uno de los chicos advirtió que en el 3º piso, en una ventana, sólo en una, estaban las luces prendidas, volteó para decírselo a sus amigos pero cuando estos miraron estaba todas las ventanas oscuras.

Continuaron caminando y al llegar hasta casi el final de la cuadra, antes de cruzar la calle, volteó de nuevo, seguro de lo que había visto.

En ese instante vio lo que muchos aseguran. Vio a una mujer muy alta, llegando su cabeza hasta el borde superior de la ventana, vestida de verde oscuro, con una gran vela prendida en las manos, una vela que según afirman es muy parecida a la que usan en las iglesias.

Este testigo fue el primero o por lo menos, el que acrecentó el misterio aun mas, otros dicen haber oído a una mujer llorando desconsoladamente.

No sé si realmente todos las historias acerca de este fantasma sean reales, pero hay algo que no se puede negar y que muchas veces sorprende al ver que los habitantes del lugar, prefieren dar la vuelta manzana antes que pasar por la ventana de la Dama de la Vela.