Fantasmas de México: Hospital López Mateos

¿Quién no ha escuchado un sinfín de historias sobre hechos que van más allá de lo natural? Historias que se desarrollan en los alrededores de edificios, que suelen transmitirse de boca en boca y que principalmente se relacionan con decesos trágicos ocurridos en ellos.

Pues bien, el Hospital López Mateos, ubicado en la ciudad de México, no es la excepción y he escuchado al menos dos historias escalofriantes en torno a éste, la primera de ellas cuenta que hace algún tiempo, en el último piso del edificio que ocupa ese hospital, un pequeño de aproximadamente 6 años, al parecer hijo de un doctor, jugaba con su pelota y al acercarse a las escaleras cayó accidentalmente, teniendo un fatal desenlace.

Pacientes del hospital afirman que pasando la media noche se escucha el ruido de su pelota rebotando por los pasillos e incluso hay quienes afirman haberlo visto; doctores y enfermeras evitan el uso del elevador a altas horas de la noche, pues afirman que éste parece enloquecer, las luces se apagan, sube al último piso como si fuera llamado desde ahí, al abrir las puertas del elevador, se puede escuchar el sonido de su pelota botando en el pasillo e incluso algunas veces se distingue la figura del niño.

Sucesos parecidos ocurren en la planta baja de dicho Hospital, en la zona de Quirófanos, para ser precisos en la sala número 5, pues extrañamente todos los pacientes que serian sometidos a cirugía en dicha sala, sufrían una serie de complicaciones que los hacía caer en gravedad, aún cuando solo hubiesen sido ingresados por una cirugía menor.

Se dice que estos acontecimientos comenzaron a ocurrir tiempo después de que una de las enfermeras muriera a causa de una sobredosis, al inyectarse un medicamento que usualmente es usado en las anestesias.

Algunos aseguran seguir viendo a la enfermera ingresar a la sala número 5 y dadas las características de los hechos se llevaron a cabo algunos ritos católicos creyendo que atenuaron la gravedad de los pacientes ingresados a dicha sala.

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