Mi terapeuta, la misma de la acupuntura y el reiky, me dice que de vez en cuando debo darme baños con sal. Esto para equilibrar.

De seguro han escuchado decir que hay que ir a la playa a sacarse las malas vibras, a dejar los problemas en el mar, y cosas por el estilo. Y es que la sal tiene al parecer esa propiedad de equilibrar energéticamente a las personas. Limpia el Aura, que tantas veces traemos sobre cargada por tantas complicaciones del día a día.

Así que por sí o por no, es bueno que tengan en cuenta esta propiedad de la sal, y de vez en cuando incorporarla al baño de una manera muy sencilla:

  • Si se tiene bañera, se llena esta con agua tibia, se agrega un puñado de sal, se le exprime un limón y se agrega lo que queda de él. Listo esto es sólo cuestión de sumergirse, en tranquilidad, con los ojos cerrados, permitiendo en ese momento sólo pensamientos positivos… Hasta que enfríe el agua.
  • Si no se tiene bañera, es cuestión de humedecerse primero bajo la ducha, y se procede a aplicar la sal en el cuerpo, como si se tratara de una exfoliación pero sin frotar muy fuerte para evitar lastimar la piel. Luego continúa el baño como de costumbre.

Ambos baños son recomendados para dejar atrás la tristeza, la depresión, el fracaso, o simplemente para equilibrar y prepararse para el día a día. También es bueno hacerlo con los niños cuando están demasiado inquietos.

Sólo una cosa a tener en cuenta: Es posible sentirse mareado o descompensado luego de un baño con sal, por lo que se recomienda hacer esto en las noches ya para ir a dormir.