El susto

Estaba sentado en el sillón de mi casa cuando repentinamente escuche una voz proveniente justo de detrás de mí, esto me hizo voltear al instante pues me encontraba solo en aquella habitación y pensé que se trataría de una de esas bromas de payaso que acostumbraba mi hermano, lo que más me destanteo es que eran las cuatro de la tarde cuando esto ocurrió, y lo primero que hice fue gritarle a Carlos para que me dejara de molestar, pues apenas estaba llegando a casa de un largo día de trabajo; me levante muy molesto y me dirigí a su cuarto, pero al abrir la puerta violentamente me percate que no estaba dentro de su cuarto, e inmediatamente comencé a gritar muy disgustado con su actitud infantil y me volví loco intentando buscarlo; repentinamente escuche como se cerraba la puerta que daba hacia la calle y lo vi entrar con su mochila colgando.

¿Qué pasó hermano, como te fue?; me preguntó dejando caer su pesado bulto sobre uno de los sillones de la casa; me senté rápidamente en uno de los sillones queriendo entender que significaba todo lo que acababa de vivir y él un poco extrañado se sentó delante de mí y me preguntó; ¿te encuentras bien? ¿Quieres que le llame a mi mamá? Te ves realmente pálido, vamos al doctor inmediatamente seguro se te bajó la presión.

Pero sin palabras negué con la cabeza y la recosté sobre el sillón en el que me encontraba sentado; de nuevo preguntándome ¿Qué demonios había sido esa voz susurrante en mi oído?; por favor dime qué te pasa no te ves bien voy a llamar a mi mamá y se levantó de un solo brinco para dirigirse al teléfono y hacer la llamada pero en ese momento grité y le dije que se sentara; así que muy extrañado volvió a dejar el teléfono en su lugar y se dirigió de vuelta al sillón frente a mí.

Le conté lo que acababa de suceder y lo único que hizo fue dar una carcajada seguida de un ataque de risa; y me dijo; ya no trabajes tanto Miguel, de verdad el cansancio te está acabando, tu no crees en estas cosas y ahora ya hasta escuchas voces; te voy a llevar al psiquiatra; es lo que voy a hacer, no te preocupes seguro que fue tu imaginación; dijo esto tomando de nuevo su pesada mochila y subiendo las escaleras hacia su cuarto.

Yo de nuevo me quedé sentado en el sillón y a lo lejos escuche el grito de mi hermano y como corría para bajar las escaleras; de pronto se apreció ante mí sin decir palabras y completamente pálido; inmediatamente me levanté y lo sacudí del hombro pero parecía estar en shock y no respondía hasta que le di una fuerte cachetada y comenzó a balbucear.

De pronto algo de lo que repetía se volvió claro; “algo apareció en mis sabanas”; de pronto corrí al cuarto y conseguí ver realmente asombrado como si algún niño pequeño estuviera debajo de las sábanas del cuarto de mi hermano; así que me arme de valor y a punto de jalar las cobijas el bulto calló de golpe sobre la cama y volví a escuchar un susurro.

Rápido baje a la sala y me di cuenta que mi hermano ya no estaba dentro de la casa, así que abrí la puerta y salí a buscarlo; se encontraba en la acera de la calle fumando un cigarro con los ojos en el infinito, como queriéndole encontrar lógica a lo que pasaba; así que me senté junto y muy rápido le arrebaté el cigarrillo y le di una fumada; y a lo lejos escuché el teléfono sonando, pero de verdad no quería entrar de nuevo a la casa; así que me arme de valor y muy rápido entré y contesté en el teléfono de la cocina pero fue demasiado tarde pues no pude llegar a contestar.

De pronto pensé que lo mejor sería tratar de encontrar a mamá y contarle lo que estaba sucediendo, así que llamé a su oficina pero me contestó una secretaria, la cual me dijo que acababa de llamar a la casa para avisarnos que mi madre había sufrido un infarto, hacía apenas unos minutos, esta noticia me shockeo de nuevo y de pronto volví a escuchar el susurro pero esta vez sí escuche lo que decía. “Cuida a tu hermano”

Así que pronto me di cuenta que la voz anterior se trataba de mi madre, por lo cual me preocupé de sobremanera y pensé que estaba muerta, de pronto recordé que estaba en la línea con la secretaria de mi madre y solo escuche un “bueno, bueno, Miguel sigues ahí”; así que tomé el teléfono y me dio la dirección de donde habían trasladado a mi madre.

Rápidamente salí tome a mi hermano aun en shock y lo subí a mi compacto, él solo decía “a donde vamos”; así que en el camino le conté lo que estaba sucediendo y muy pronto los dos estábamos llorando pues quizá había sido la despedida de mi madre todo lo que había pasado y sin embargo solo habíamos conseguido espantarnos de infarto.

Bajamos en el estacionamiento del hospital y fuimos corriendo a urgencias en donde nos dejaron rápido a ver a mi mamá; pero antes de acceder a la cama en la que estaba fuimos interceptados por un doctor, el cual cortó el paso y nos dijo que mi madre estaba grave pero ya fuera de peligro había sufrido un infarto y había estado muerta por unos cuantos segundos; así que pasamos a verla y se encontraba durmiendo; mi hermano y yo tomamos su mano y nos quedamos llorando frente a ella.

Pasaron unas semanas y mi madre fue dada de alta del hospital; pero algo curioso nos contó cuando estaba ya en su cama de la casa.

Nos contó que había soñado mientras había tenido el infarto que me decía a mi que cuidara a mi hermano, y que también soñó que se encontraba con mi hermano de frente pero que parecía que tenía algo pesado sobre ella, como si se tratara de alguna sábana muy pesada la cual no lo dejaba verlo bien, y justo cuando lo iba a tocar se caía repentinamente y de nuevo me volvía a decir que cuidara a mi hermano; nosotros nunca le contamos nada pero supimos perfectamente de que nos hablaba; esto es algo que nos ocurrió hace aproximadamente unos 4 años y mi madre afortunadamente esta perfecta de salud; agradezco este espacio para dejarme contar mi relato y ojala y si publiquen mi entrada.

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