El niño demonio

Para escribir en este blog he estado consultando algunos libros, algunas paginas de Internet pero sobre todo muchos relatos de la gente, ya sea los que me platican o los que me hacen favor de mandarme, y me he dado cuenta que hay relatos que se repiten una y otra y otra vez; lo que me ha llamado mucho la atención es que sobre lo que les voy a escribir a continuación, la primera historia la leí en Internet, la segunda historia la escuche de un amigo en un pueblo en el que vivió su abuela, y la tercera historia me la platico otro amigo sin ninguna relación con el primero y lo mas curioso es que los lugares donde sucedieron no tienen ni siquiera relación, sucedieron en México pero ambos en zonas diferentes del país una en el norte y una en el sur; y la historia de Internet sucedió en el centro del país, lo que me lleva a pensar que es un fenómeno muy común y no me explico que tipo de entidad puede ser.

Pues les platico rápidamente, lo que he estado investigando. Todas las historias hablan de un ser que se han encontrado diversas personas en diferentes lugares; todos describen de la misma manera y nadie sabe que es exactamente aunque en su mayoría coinciden que es el demonio mismo.

Les reseño una de las historias para que sepan de lo que estoy hablando. Esta leyenda sucedió en un pueblo del norte del país en los años 30, se dice que un personaje de cuyo nombre no recuerdo, en este caso le pondremos Pedro; vivía apaciblemente en un poblado muy cercano a la frontera, en esa época lo más normal era traer caballo para todos lados.

Lo único malo es que este hombre era realmente perezoso y andaba a cualquier distancia a caballo, era un hombre gordo pues no caminaba mas que para subir al caballo y caminar a la cantina del pueblo. Pedro era muy conocido por salir hasta las chanclas de aquel lugar, y como podía subía al caballo y este ya sabía a donde llevarlo.

Un día como cualquier otro salió hasta las cachas de borracho, se dispuso a subir al caballo y así lo hizo, el caballo siguió su viaje cotidiano y Pedro un poco adormilado siguió su camino; en aquel trayecto ya a punto de quedarse dormido escucho un llanto desconsolador; aquello que escuchaba parecía ser un bebe en algún lugar, a lo cual no prestó atención; el camino que él tomaba siempre era por un llano desierto propiedad de uno de los hacendados más importantes del pueblo y estaba muy cerca de un riachuelo, no le dio importancia al llorar de la criatura y siguió su camino.

Mientras mas avanzaba más se escuchaba el llanto de la criatura hasta que parecía que el bebé estaba junto a él, pero el siguió ignorándolo y todavía adormilado de la borrachera, pero el caballo se comenzó a poner nervioso y se tuvo que agarrar fuerte para que no lo tirara; pero no fue suficiente y calló sobre el piso terroso; ya abajo y controlando al caballo lo amarró a un árbol y fue a ver que es lo que lloraba; su sorpresa fue ver una pequeña manta blanca envolviendo lo que parecía una criatura, inmediatamente lo tomó sin verlo y se dispuso a subir al caballo, cuanto más se acercaba el caballo se ponía mas nervioso pero por fin logró tranquilizar al animal y subir todavía borracho al animal con la criatura en el brazo izquierdo.

Cuando ya estaba a punto de llegar al camino, con el niño llorando en sus brazos Pedro le hablo al niño hay chiquillo ¿Qué te daré de comer? E inesperadamente de la boca del recién nacido salieron las palabras; pues te me antojas tu y te voy a comer; todo esto Pedro vio que salió de su boca, y la borrachera desapareció por el pavor que tuvo al ver a la criatura hablar y ver unos pequeños dientes en forma de colmillos como si tuviera dientes de tiburón. Dejó caer la criatura al suelo y el caballo emprendió galopante su huida, de reojo vio que la criatura salió de su sabana blanca y a gatas lo persiguió por un rato hasta que lo fue dejando atrás; nadie le creyó esta historia pero a pesar de esto nunca más volvieron a toma este camino.

Las otras historias cuentan haber visto la misma criatura, y de la misma forma envuelta en un paño blanco y ver de rostro angelical, el cual les habla cuando no lo piensan; aunque esta cuenta que persiguió a Pedro a gatas, ¿Qué es esta criatura? ¿Es el diablo? O simplemente una criatura del inframundo.

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