El Hombre de la Horca

La Ciudad de México es inmensa. Con el estilo de vida como el de cualquier otra gran metrópoli. La modernidad hace eco por doquier y todo es en aras del progreso. Sin embargo mantiene con respeto su tradición oral.

Cuando se profundiza un poco en la Ciudad de México, se encuentran historias que forman parte del lugar, tanto como los edificios y la rica comida. Y la historia a continuación es una de estas, que a partir de un drama de vida terminó en una terrible tragedia.

Pasó hace muchos años, era en un Palacete hermoso de la época donde vivía Don Juan Manuel y su hermosa esposa. Don Juan era rico y parecía un hombre muy afortunado, sin embargo, la imposibilidad para tener hijos lo hacía sentir vacío y triste.

Fue así como incluso su matrimonio se fue desmoronando en la medida en que Don Juan entristecía cada vez más. Esto terminó por amargarlo y la tristeza se transformó en mal humor, ira y rencor por la vida. Sus negocios ya no le interesaban, así que mandó traer a su sobrino para que se encargara de ello, el cual así lo hizo y muy bien, aunque…

Don Juan, en medio de su desidia y amargura, comenzó a sentir celos, tanto de su sobrino como de cualquiera que viera a su esposa, al punto de ofrecer una noche su alma al diablo si este le indicaba quien era el hombre que le estaba robando a la esposa. El Diablo accedió, a cambio de que cada noche Don Juan matara a alguien, y así una de esas noches el diablo le diría quien era el infiel.

Así lo hizo don Juan, pero una de sus víctimas terminó siendo su propio sobrino, y el Diablo jamás le dijo que este hubiese sido infiel. Don Juan no pudo con el remordimiento y decidió confesarse con un sacerdote, el cual le hizo rezar un rosario como penitencia, a la misma hora que salía a asesinar, pero frente a la Horca del Pueblo. Así lo intentó Don Juan pero sabía que el diablo se lo impediría…  El cuerpo de Don Juan fue conseguido colgando en la Horca, una mañana.

Aún queda una esquina de su majestuoso palacete, es la esquina de las calles Francisco I Madero con calle Bolívar… Que en ese entonces se llamaba Calle de Don Juan Manuel.

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