El fantasma del metro y “El ayudante”

Se tiene  múltiples historias de apariciones en el metro de la ciudad de México, y es que todo esto es muy normal, pues este transporte público lo abordan miles de personas al día, y las energías tanto negativas como positivas se acumulan a lo largo de su inmensa longitud.

Esta historia me la platico una persona que trabajaba en revisión de vías en el transporte colectivo metro de la ciudad de México. El señor Alberto trabajaba dentro de la seguridad pública del metro, era encargado de la revisión de vías por la noche cada dos días y descansaba 2 días, para trabajar 2 días por la mañana en la seguridad en la línea 1 del metro. Estaba encargado de revisar las instalaciones tras el suicidio de las personas que se aventaban al pasar el metro, y me cuenta cosas realmente aterradoras. La primera que platicaremos estas ocasión es uno de los múltiples casos que les contaré en el futuro.

Era un día martes a las 5 de la tarde en la estación Candelaria, cuando el señor Alberto recibió la noticia de que se acababan de aventar a las vías, este apresuradamente tomo sus implementos cotidianos y procedió a examinar la terrible tragedia. Bajó con su grupo de ayudantes los cuales habían olvidado sus guantes en la oficina (cabe mencionar que esta estrictamente prohibido andar en los túneles del metro sin compañía de al menos una persona), el señor Alberto mandó ambos jóvenes por sus guantes y uno de ellos replicó que no se podía quedar solo, que su compañero fuera por los guantes y el lo acompañaría, a lo cual el dio una negativa rotunda y ambos jóvenes fueron por sus implementos de trabajo.

La gente miraba consternada en los andenes intentando chismosear que es lo que había pasado, pero él se internó al túnel bajando las escaleras. No dio tres pasos bajando la escalera cuando una mujer joven lo tomo del hombro, a lo cual apresuradamente volteó para observarla.

“Con mucho cuidado Don Beto”, fue lo que alcanzó a escuchar al susurrarle la mujer, a lo que su respuesta inmediata fue decirle que si, que muchas gracias y prosiguió su camino; ya andando los primeros pasos en el túnel Alberto volteo para intentar reconocer de nuevo a la mujer que había dicho su nombre, para darse cuenta que el anden cada ves estaba mas lleno de curiosos y de seguridad que los hacia para atrás. Y prosiguió en su andar.

Cuando llego al incidente vio una mujer boca abajo sobre las vías, e inmediatamente como su entrenamiento lo requería fue el ver si la víctima seguía con vida y volteo a la mujer, para darse cuenta con un gran sobresalto que era la misma joven que había tomado su hombro al bajar de los andenes. El señor Alberto fue descansado 2 semanas por un ataque de nervios y regresó a su trabajo habitual y tiene muchas historias que posteriormente platicaremos.

Sin comentarios