Duendes malignos, los Anchimallén

Anchimallén es un personaje que nació de la mitología del pueblo mapuche. Según su cultura, estos seres son espíritus que permiten ser vistos por los seres humanos, aunque esto no es nada para nada bueno, pues quien lo vea tendrá la certeza de que algo malo, como la muerte de un allegado, estará próximo a ocurrir.
De dimensiones reducidas, puede convertirse en una pequeña bola llena de luz, similar a una centella o a la conocida “luz mala”. Algunos especialistas ene el tema han señalado que se trataría de duendes, ya que es sabido que es poca su altura. Sin embargo, es común que se lo confunda con otros seres míticos mapuches.

Son descriptos como fuegos pequeños que adquieren la figura de infantes que tienen la capacidad de esfumarse rápidamente cuando lo deseen.
Esta especie de enanos mágicos suelen habitar zonas específicas, en donde un visitante podría ver las discusiones y riñas que surgen entre ellos, observando un espectáculo lumínico en el aire, pues se embisten y desprendes destellos.
Igualmente, no les agrada que los miren muy de cerca, por lo que aunque lloren como si se tratara de un bebé, utilizarían sus poderes de luz para enceguecer al curioso.
Además, la alimentación de estos sujetos incandescentes se basa en el consumo de leche, sangre o miel. También es sabido que siempre están siguiendo órdenes de un amo, por lo que si hacen actos bondadosos o malvados, será por cumplir mandatos.
Serán amables si sus protectores son los propios mapuches, encargándose entonces de proteger los animales y las pertenencias de sus dueños. Serán crueles si son originados por un brujo Calcu a partir del cadáver de un infante muerto por sorpresa, quien lo utilizará como sirviente.
Es por esto último que, dependiendo del lugar en donde aparezca, significará que una persona cercana está a punto de morir o de contraer una grave enfermedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *