Desafiando al destino: La cococha podrida

Colaboró: Mario Angulo

Se cuenta que alguna vez existió una pareja que todo el mundo creía que su amor sería para siempre, toda la gente a su alrededor los veía como la pareja perfecta. Esta historia trata sobre un amor a distancia y con barreras. Ojalá y les guste la historia…

Érase una vez una pareja, Mario y Jacqueline, que se amaban y planeaban casarse en cuanto ella terminara sus estudios, planearon que toda su vida vivirían juntos, hasta que pasó lo inesperado. Un 29 de Septiembre la pareja tan amorosa, hablaba por teléfono igual que todos los días a las 8 de la noche y el día siguiente, el 30 de Septiembre todo indicaba que se iban a ver, ellos estaban realmente felices porque todo les indicaba que ya les tocaba visita, el destino así lo quería. El destino es algo con lo que nunca se puede jugar.

Entonces Jacqueline trato de desafiar al destino diciéndole a Mario que no lo iría a visitar, cuando ella no había pedido permiso a sus padres ni nada, prácticamente ella no lo intentó y solo le dijo que no, entonces en ese momento Mario, un joven guapo y muy inteligente recordó una historia similar en el pasado y le dijo: “está bien, no te quiero presionar ni nada por el estilo, pero tú sabrás el porqué de tu decisión”, sin embargo a ella no le importó y simplemente le replicó que no lo iría a visitar.

Entonces todo quedo así, él le dijo que la comprendía y que ella sabía lo que hacía. Jacqueline no comprendió en ese momento ni se imaginó lo que le pasaría por haber jugado con el destino.

Tres días después, Jacqueline empezó a notar un olor algo fuera de lo normal, no le tomó importancia y lo dejó, dos días más tarde, el olor era insoportable y ya no podía salir a la calle, empezó a faltar a la escuela porque le apestaba la cococha (los genitales).

Un día como cualquier otro, se despertó, se metió a bañar y noto que le estaban saliendo hongos en la cococha, se hartó y fue con un ginecólogo, al llegar ahí el doctor la reviso y sus hongos ya estaban expulsando espuma, resulto que se le había podrido, su problema solo tenía una solución aparente: le tuvieron que cocer la cococha.

La pareja empezó a tener muchos problemas, ya que el sexo se había acabado, después de un par de meses la pareja rompió defraudando a todos los que confiaban en ellos

Como consejo final, lo único que les puedo decir es que tengan cuidado con desafiar al destino.

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