Cuando se comían ajolotes al tercer día.

Hace muchos años cuando mi mamá era niña, existían muchas de las tradiciones que aún hoy se conservan en mi comunidad, pero que se van transformando conforme pasa el tiempo, en esa época los señores se dedicaban al trabajo del campo y las señoras a las labores de hogar.

Se acostumbraba en las mayordomías o las bodas ir con medio año de anticipación  por leña, la cual se dejaría secar, para la cocción de la comida durante varios días previos y posteriores a la fecha del evento. Un día antes del acontecimiento, se reunían  para los preparativos, los señores mataban una res y las señoras desvenaban los chiles que se usarían para los moles, ese día se preparaba un caldo de olla con todas las vísceras de la res y se servía de comida a todos los que ayudaban a los preparativos. El día de la fecha principal se comía la carne de res y mole rojo, al día siguiente la carne sobrante pero con mole verde. El tercer día era conocido como” la curada” y los que se reunían cooperaban, las señoras daban dinero para la comida (se preparaba una salsa) y  los señores ayudaban con las bebidas (pulque) y la música. Se iban a pescar a los canales que en ese tiempo tenían agua de manantial  limpia y  cristalina, porque ahí vivían animales acuáticos como: ranas, pescados, acociles y ajolotes, los cuales se pescaban y  llevaban previamente seleccionados para la salsa. Se dice que los ajolotes tenían una consistencia como babosa y que aún cuando se lavaban era difícil quitársela, por lo que muchas señoras utilizaban un sistema muy  eficaz, juntaban las cenizas que había dejado la leña en los días previos  y la ungían al ajolote de tal manera que perdían esa consistencia babosa, posterior a ello se abrían en canalito para sacarles las vísceras e integrarlos a la salsa junto con el pescado. A los niños se les preparaban tamales de pescado o  ajolotes con cebolla, envueltos en hoja de maíz y asados en comal,  y se les compraba fruta como postre.

A dichos ajolotes se les atribuía un sinfín de propiedades medicinales, además de nutritivas como fortalecer los bronquios, estimular el sistema inmunológico y además como revitalizante, cuestión que a mi parecer está por demás exagerado y dicho mito ha llevado al borde de la extinción a esta criatura.

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