Carta de ayuda

Esta es una ayuda que le damos a una amiga lectora del foro; me parece muy rara su historia y a pesar de que nos pide consejo no sabemos que decirle, si ustedes saben de algo, por favor ayúdenla, simplemente publicamos lo que nos envió.

Fue una tarde cuando el vino a mi casa a verme y muy sorprendida me dejó, simplemente me dijo que no podía continuar conmigo por cosas que no debía saber, que simplemente me olvidara de él y lo dejara en paz; hasta ese momento no sabía lo que estaba pasando, no pensé que es siquiera lo que le cruzaba por su mente, la noche anterior habíamos ido a ver una película al cine y la pasamos como hacía mucho que no lo hacíamos, regresamos y nada había pasado, tenía mese sin que tuviéramos una simple discusión, así que a la mañana siguiente de nuestra cita simplemente llegó a la casa a decirme todo eso; se dio la media vuelta y desapareció.

Fui directamente a encerrarme en mi cuarto y pensar que es lo que había dicho o hecho para hacerlo enojar de esa manera y que terminara conmigo, después de un llanto de horas, caí dormida y tuve un sueño realmente raro, estaba siendo azotada por una mujer que en mi vida había visto, y justo cuando ella terminaba sacaba un cuchillo y me lo encajaba en el glúteo, el dolor fue tan insoportable que de inmediato abrí los ojos y dí un grito; rápidamente mi mamá entró muy preocupada al cuarto, yo me agarraba el glúteo adolorido y pensando que se trataba de un calambre simplemente le dije a mi mamá que no se preocupara.

Así pasaron los días y no supe nada más de Mario, no contestaba mis llamadas y el celular estaba apagado, parecía que había cambiado el número; y el dolor en mi glúteo cada día era más intenso; así que un día cuando ya no soportaba el dolor decidí ir al doctor y le comenté lo sucedido y que pensaba que era un calambre, sin embargo el me hizo pruebas y sacó radiografías y me dijo que era un “dolor psicológico” que quizá la perdida de mi novio se viera reflejada en un mal en mi cuerpo; pero yo sabía que algo no estaba bien.

Salí de la consulta y rápido la enfermera me intercepto y me llamó a una esquina poco transitada, yo escuché con atención lo que tenía que decirme.

Señorita se que lo que le voy a decir es algo contradictorio pues soy mujer de ciencia y me dedico a la medicina; pero lo que usted tiene no es físico.

Asombrada conteste; ¿Cómo es eso?

Usted esta siendo embrujada por alguien muy poderoso. Debería ir a que la cheque alguien pertinente a esto; quizá usted no crea e esto pero desde que llegó algo tiene usted a su lado que no me deja tranquila.

Yo entre incrédula y espantada simplemente me reí y no dije nada; a lo que la enfermera se puso más seria de lo normal y me estiró la mano junto con una tarjeta que decía una dirección y un nombre; lo leí de reojo y pensé que estaba lejísimos.

De todas formas agradecí a la enfermera y me dí la vuelta metiendo aquella tarjeta a mi bolso del pantalón.

Cuando llegué a mi casa en la puerta se encontraba Mario, lo cual me apreció extraño pues tenía casi un mes sin saber de él, mis sentimientos fueron encontrados pues me dio mucho gusto verlo pero al mismo tiempo me dio mucho coraje por tanto tiempo sin saber nada de él; mi mamá saludo y se metió de inmediato a la casa y nos quedamos platicando afuera; pues me dijo que no podía entrar.

Ya un poco calmados los dos, él me dijo, que no podía volverme a ver, que sería la ultima ocasión pues estaba siendo embrujado y yo junto con él, que su exnovia era una bruja muy poderosa y que me quería hacer mal, poco a poco conforme me iba confesando cosas vi como el color se le iba del rostro y como si algo le estuviera doliendo cada vez más hasta que calló desmayado; yo muy asustada comencé a gritar y mi mamá llamó a la ambulancia y lo acompañé al hospital, Mario estaba muy grave pero los médicos no sabían que le pasaba, pues no parecía tener nada físico, estaban asombrados pues parecía cada vez peor, así que salí del hospital para ver que otra cosa lograba hacer y fui llamado por la mamá de Mario, la cual me avisaba que en cuanto me había ido Mario había mejorado asombrosamente, lo cual me puso a pensar lo que él me dijo, sobre su exnovia, así que decidí ya no regresar al hospital y pronto recibí una nueva llamada esta vez de la hermana de Mario diciéndome que estaban saliendo del hospital que ya todo estaba bien, pero que ya no lo podía volver a ver.

No se que creer de todo esto, mi glúteo suele dolerme muchísimo en algunas ocasiones cuando pienso en él y a pesar de que tengo 3 años de no verle cuando  pienso en él una punzada surge lentamente en mí; ojala y alguien que lea esto que me pasa me ayude a saber que es lo que puedo hacer, gracias a caza mitos por darme la oportunidad de expresarme y por favor si alguien tiene algo con que ayudarme dígamelo por favor; estoy desesperada.

Comentarios

  1. Por Carolina

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