Bebés usados para transportar droga

 Como ocurre con todas las leyendas urbanas, esta historia tiene sus variantes y es obvio que nadie ha podido comprobarla hasta hoy. Aunque al igual que todas las leyendas urbanas, puede tener su base verídica. Estos hechos ocurrieron alrededor de los años 70.

Alice era una azafata de vuelos transatlánticos a la que le encantaban los niños, de hecho trabajaba con ellos ofreciendo servicios de azafata de vuelo. Debido a esta sensibilidad por los niños, esta azafata, siempre que veía a una madre con un bebé se acercaba para disfrutar de la ternura que le provocan y a admirar el rostro de la inocente criatura.

Una vez, durante un vuelo, Alice estaba muy cansada de trabajar, llevaba unas bandejas de comida para los pasajeros, y entonces, vio a una extraña mujer que llevaba un bebé entre sus brazos.

Al principio pensaba que el niño estaba cansado por el largo viaje, por lo que le preguntó a la mujer si necesitaba algo para que el infante se sintiera mejor. La mujer le respondió bruscamente que no, y Alice se alejó muy enfadada por el trato recibido. Comentó lo que le había pasado con sus compañeros y uno dijo que al ayudar a la mujer este había recibido el mismo trato, parecía ser que la mujer era una maleducada.

La azafata volvió para recoger la bandeja, y le dijo que si necesitaba cambiar el pañal de su bebé había una mesita habilitada para ello. De nuevo recibió una respuesta desagradable. Llevaban más de cinco horas de viaje y el bebé seguía dormido, algo que extrañó a Alice, que sabía de sobra que los niños tan pequeños se despiertan cada poco tiempo, y que sobre todo se sienten muy incómodos con los viajes por el aire. Se fijó más y observó que el bebé estaba pálido y que olía algo mal. Pensando en que el niño había hecho caca, insistió a la mujer en que fuera a cambiarlo. La mujer volvió a rechazarla e incluso la amenazó. Durante la discusión el bebé se destapó y el olor se hizo más evidente, además se podía apreciar que se encontraba en muy malas condiciones. La mujer se dio cuenta y volvió a cubrirlo. Finalmente se encerró en el baño y no quiso salir. El capitán contactó con el aeropuerto y al aterrizar ya estaba esperando la policía para detener a la madre.

Cuando detuvieron a la mujer, los agentes descubrieron finalmente y tras un largo interrogatorio, que habían vaciado por dentro a la criatura y la habían rellenado de droga, razón por la que la mujer se encerró en el baño para así poder tirarla por el retrete.

Unas versiones dicen que era una mujer la que llevaba al bebé muerto, otras dicen que era una pareja de hippies. Al igual que la versión cambia acerca del contenido, que va desde la marihuana hasta la cocaína. Lo que sí es cierto, es que sabemos que existe gente tan retorcida y tan macabra como para acabar con la vida de una criatura indefensa para conseguir sus espantosos fines.

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