Asesino Serial Ronald Defeo

Condado de Suffolk, Nueva York. La familia Defeo está feliz, por fin se mudarán a la casa de sus sueños, en el pueblo de Amityville. La dirección: 112 Ocean Avenue. El enorme camión de las mudanzas se aproximó a una casa muy hermosa, que perfectamente podría haber sido el escenario de una novela del siglo XIX, y varias personas comenzaron a descargar las cosas de la familia. Era una un nuevo comienzo para todos. Nada podía salir mal, pero salió.

Los Defeo eran una familia típica, el padre, la madre, dos hermanas, Allison, y Dawn, y dos hermanos, John y Ronald. Todo se desenvuelve con normalidad durante un tiempo. Pero Ronald, el hermano mayor de 17 años, sufre bruscos cambios de temperamento, a veces feliz, a veces deprimido, y se torna taciturno y violento. Los padres atribuyen estos síntomas a la adolescencia o a la dificultad de adaptarse a la nueva ciudad. Pero las cosas se van poniendo cada vez peor. Ronald comienza a escuchar voces, que se van haciendo cada vez más fuertes, y se va trastornando cada vez más.

En la madrugada del 15 de noviembre de 1974, Ronald envenena a toda su familia durante la cena con un poderoso narcótico. La idea era que no pudieran escapar. A las 3.15 de la madrugada concreta el espeluznante crimen. Va y asesina uno por uno a los miembros de su familia: sus hermanas, su hermanito y su padre reciben un tiro por la espalda con un a escopeta calibre 34. A la madre le dispara en la cara.
Ronald es arrestado, y luego de negarlo al principio, confiesa lo ocurrido. Dice que una voz le había obligado a hacerlo. Es enjuiciado y condenado a 28 años de prisión. Pero la saga de la casa no termina con esto.

Sólo 28 días luego de la tragedia, el 28 de diciembre de 1974, otra familia, George y Kathy Lutz, compran la casa. Son un matrimonio solo sin hijos. Compran la casa porque era muy amplia y aun precio de ganga: 80.000 dólares. Los 26 días que pasaron en ese lugar fue el peor infierno que les había tocado vivir. Constantes fenómenos, como objetos que se mueven sin que nadie los toque, ruidos extraños, y un persistente ruido que los despierta sistemáticamente todas las noches a las 3.15. Hasta sufren levitaciones mientras duermen. Sus personalidades comienzan a cambiar. Hay peleas entre ellos, y se vuelven hostiles el uno con el otro. A menudo George sueña que toda su familia muere de manera trágica. Comienza a decir que su mujer se ha transformado en una bruja, y hasta que se le está cayendo el pelo y los dientes. Toma el extraño hábito de ir a hachar leña, tarea que realiza todo el tiempo, hasta en las horas más extrañas. Kathy Lutz narró como al abrir el placar vio dos ojos rojos que la miraban desde adentro. Los miembros de la familia hasta evitaban abrir las canillas del agua para que esa cosa maligna no pudiera moverse por las tuberías.

En un intento de ayuda, llaman al cura del lugar, el padre Frank Manguso, pero poco puede hacer. Cuando llega al lugar es recibido por un tremendo olor a podrido, y un enjambre de moscas. Recorre la casa, y al llegar al tercer piso oye una voz que le ordena que se vaya.
Los Lutz se fueron de allí, luego de solo 26 días, para nunca regresar. La casa nunca se vendió ni se volvió a abrir al público. Permanece cerrada tal cual los Lutz la habían dejado: las camas tendidas, las toallas en los toalleros, y la mesa puesta para comer. ¿Aguien más se animará a mudarse allí?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *