Artefactos que tienen maldiciones.

    Yo creo en fantasmas, creo que existen y que están por allí, y rezo para nunca toparme con uno. Que yo crea en fantasmas sugiere que por ende creo en cosas paranormales, y sí, quizás sea así, pero de allí a creer en artefactos malditos, hay una gran diferencia.

No estoy segura de creer en que una simple cafetera está maldita y que si la toco me voy a morir (Aunque probablemente no la tocaría, solo para ser precavida), pero sí creo en que hay objetos que llevan una carga espiritual grande, y que es evidente con sólo mirarlos.

Los humanos tendemos a pensar en objetos malditos como algo relativamente nuevo, como si un demonio está allí escondido esperando para saltarnos encima, pero no necesariamente tiene que ser así.

De hecho, las “maldiciones” han estado presentes desde siglos atrás, son tan antiguas que hacen presencia en el antiguo Egipto, cuando los faraones creían en ellas, tanto así, que hay objetos que esos tiempos que dicen estar malditos y que pueden hacerte daño con tan solo tocarte.

Entonces sí, este tipo de objetos han estado presentes por años, y no es solo debido a posesiones demoníacas. Desde el antiguo Egipto, hasta el vudú, estos objetos existen, y son reales.

En este punto todos conocemos el caso de la muñeca Annabelle; y sí, la película exagera todo, eso lo sabemos, pero el caso si es cierto. Sí existe una muñeca que es considerada maldita por la cantidad de energía negativa impregnada en ella, e incluso alguno le atribuye esa negatividad a algo mucho más grande, como un demonio.

Sin embargo, esta muñeca es solo la más reciente, a lo largo de la historia han existido muchos casos así, muchos sucesos raros alrededor de objetos comunes.

En el vudú existen muñecos que “cargan” con magia negra, hechos con el objeto de hacerle daño a una persona en específico. En la religión católica existen objetos que han sido utilizados como canales para mantener o retener a una entidad atrapada allí.

Estos pueden variar en forma, pueden ser desde muñecas, hasta cuadros, hasta relicarios, lo que sea que puedan ser, es mejor mantenerse alejado, solo por si acaso. Hay muchos escépticos con respecto al tema, pero aun así, yo prefiero quedarme apartada y no tocar nada, solamente en caso de que en realidad allá algún demonio atrapado listo para poseerme, prefiero ahorrarme ese pequeño problema.

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