Las  ratas son una plaga, (animales y animales que se  dicen humanos), esta vez solo hablare de los primeros en muchos lugares las plagas de roedores son difíciles de exterminar, e incluso de controlar, el ratón  de campo y de ciudad pero más allá de esta fábula, en las grandes ciudades se pueden ver en los parques, en las calles quizás en la noche sean mas visibles o en los días de lluvia torrencial, cuando las alcantarillas se transforman en fuentes a media calle y como dijeran los marinos las ratas son las primeras en huir del barco, no es de extrañar por ello que personas se queden horrorizadas e impactadas cuando ven salir estos animales de las alcantarillas y nadar hacia las orillas  tratando  de resguardarse en las casas, quizás lo que más causa asombro es la cantidad de ellas o el tamaño que logran alcanzar, para algunos causan temor otros quizás fobia pero en medio de todas estas situaciones que nos hacen enfrentarnos a ellas ya sea combatiéndolas con escobas, palos, en un espíritu de combate uno a uno o algo mas sofisticado como las ratoneras de jaula o de resorte, la comida con veneno, los pega ratas, los más sofisticados sistemas ultrasonidos o bien  teniendo un simpático gatito aunque no creo que sea común tener víboras que nos ayuden eso sonaría de lo mas excéntrico.

Un señor se quejaba de que al vivir frente de un mercado las ratas por las noches se metían a las casas y la situación era insoportable, un amigo cercano le aseguraba que había un remedio para este mal, el remedio consistía en comprar o conseguir una rata blanca la cual debía ser liberada en la casa o sitio que se pretendía extinguir la plaga, ya que la rata blanca ahuyentaría de algún modo a las demás ratas, cosa que suena de los mas extraño y poco creíble pero será cuestión de probar  otro remedio es el uso de la menta que se dice los ratones no toleran el olor, se aconseja distribuir la menta en ramitas o en aceite en las zonas localizadas y esto hará que huyan.