El prefecto siempre te vigila, aunque tú creas que no….

Hoy platicaba con un niño de secundaria acerca de su escuela, el va en la Secundaria Diurna # 31 “Dr. Alfonso Pruneda “en el turno vespertino, cuando sale de la escuela ya ha anochecido, me platicaba que un día se “voló” la última clase (se salió de clase sin permiso ) con dos de sus amigos y decidieron esperar el toque de salida cerca del salón de música, el cual se localiza en uno de los pasillos que conducen a los talleres y sanitarios, encontrándose relativamente separados de la zona de aulas por lo no creyeron ser descubiertos, pero al cabo de unos minutos mientras se hallaban sentados en la entrada del salón vieron aparecer a un “prefecto” el cual les hizo señas con la mano para que se aproximaran a él, entendieron que habían sido descubiertos así que procedieron a seguirle y como sucede en estos casos seguramente recibirían un reporte avisando de su mala conducta, así que iniciaron su marcha para dirigirse a orientación, caminaron más despacio que el prefecto, para tratar de ponerse de acuerdo de que decir cuando llegaran, pero al dar vuelta al pasillo no lo vieron más, así que pensaron que seguramente se había adelantado mucho por ir caminado ellos tan despacio.

Sin más por hacer, llegaron a la oficina de la orientadora creyendo que ahí les esperaría el prefecto, al entrar preguntaron por él y el motivo de su presencia ahí, la orientadora los vio extrañada ya que ella aseguro no haber visto a ningún prefecto entrar minutos antes, les pidió lo describieran y la orientadora les comentó que no correspondía a ninguno de los prefectos de la escuela y que por las características dichas solo podía ser que se tratara de un prefecto que había muerto en la escuela y que en algunas ocasiones llegaban niños a orientación diciendo que iban siguiendo al prefecto para ponerles un reporte, desde este hecho este joven decidió que no era buena idea andarse volando las clases, al menos no la de la última hora.

¿Misterio creado por la escuela para evitar faltas?

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